6 cuentos sobre koalas

Protagonistas desde el árbol

Nuestro concurso de cuentos 'Las aventuras de un koala' patrocinado por Tuc Tuc, ha recibido más de 70 relatos. Estos son los seis finalistas.

 
Cuentos sobre koalas
 

Un regalo para las nubes

Eran ya varios días con el cielo nublado y lloviendo, hacía frío y todo parecía triste. Los koalas estaban disgustados y decidieron pedir a las nubes que se marcharan, pero estas no sólo no se fueron, sino que querían quedarse por más tiempo.

Los koalas fueron en busca del viento y le pidieron que soplara y se llevara a las nubes lejos de allí. El viento les advirtió que era un gran error, pero los koalas no le escucharon y ese día las nubes desaparecieron empujadas por el fuerte viento.

Durante un tiempo los koalas fueron felices a pleno sol, la Sra. Rana y sus pequeños chapoteaban en la charca, los insectos revoloteaban, los pájaros cantaban y los caracoles sacaban sus cuernos al sol.

Pero un día el koala Taki salió como cada mañana a darse un baño y se encontró con un triste charco en lugar de la laguna de siempre. La Sra. Rana y el Sr. Sapo hacían las maletas para mudarse a la orilla del río, pero una culebra les advirtió que el cauce estaba seco. La hierba y las hojas de los eucaliptos se pusieron amarillas y cayeron. El calor se hizo insoportable y muchos animales se marcharon en busca de agua a otros lugares. No había comida, ni agua, ni sombra.

Hubo una reunión urgente y Taki, que es muy decidido, propuso llamar de nuevo a las nubes para que lloviera. Todos sabían que se habían equivocado cuando las echaron y que resultaría difícil volver a traerlas. Taki fue a hablar con el viento y éste le dijo que habría que hacerles un gran regalo para que les perdonasen.

A la Sra. Águila se le ocurrió una idea, voló muy alto y le pidió al sol algunos rayos brillantes. El viento fue el encargado de convencer a las nubes y empujarlas de nuevo al bosque. Accedieron a regañadientes pero al rato empezó a llover un poquito. Taki esparció los rayos de sol por el cielo desde la copa del mayor eucalipto y por arte de magia, cuando atravesaron las gotitas de lluvia, todo se volvió de colores. Un arco de siete colores: rojo, amarillo, siam, azul, violeta, verde, naranja… hicieron que todos los koalas se quedaran boquiabiertos mirando al cielo.

Las nubes estaban encantadas con su hermoso regalo y lo llamaron arcoiris. Los animales del bosque volvieron a ser felices, a chapotear en su charca, las plantas crecieron verdes y los eucaliptos florecieron de nuevo. El río recuperó su cauce y Taki volvió a tomar sus baños matutinos.

Un día unos cuantos koalas fueron a quejarse al koala jefe de que el viento no dejaba de soplar y los koalas no podían moverse con facilidad, pero, claro, esa es otra historia.

Relato ganador. Rose del Valle Trenado Cabello