El niño con miedo a los animales

Enséñale a quererlos

Para muchos niños, los animales son sus compañeros, sus amigos y, en muchas ocasiones, sus protectores. Otros pequeños, sin embargo, pasan su infancia atemorizados por los bichos que pueden aparecer en cualquier esquina.

 

El miedo a los animales suele comenzar a los dos años y desaparecer a los cinco. Cualquier animal puede ser temido, pero como perros y gatos son los más comunes, también son los que más problemas pueden ocasionarle.

El porqué del miedo

Si tu hijo tiene miedo a los animales tienes que saber no solo a qué animales teme, sino también, qué teme de esos animales. ¿Que le arañe el gato? ¿Que le muerda un perro? ¿Le dan asco sus babas? Con paciencia, desmenuza su miedo. Los más concretos suelen ser más manejables. Además, el niño se dará cuenta de que solo teme a algunos animales y de que con otros… ¡él es un valiente! Dialoga con él, no te rías de sus miedos ni dejes que otros lo hagan.

Tampoco es recomendable sobreproteger al niño. Podrían pensar que si su mamá le cuida tanto es porque él nunca va a ser capaz de enfrentarse a ese terrible animal.

Ayuda para superarlo

El mejor antídoto contra ese miedo es educar al niño desde pequeñito en el amor a los animales. Desde muy pronto, llévale al parque a dar de comer a los pájaros y los patos.  En los estanques, anímale a que agudice su concentración para distinguir peces bajo la superficie del agua. Nárrale cuentos fantásticos en los que el animal siempre sea el mejor amigo del niño y le acompañe y ayude en sus peripecias. Aprovecha los documentales de la televisión para que conozca animales más exóticos.

Cuando puedas, llévale al zoo. Es posible que los grandes animales que ve adormilados o a lo lejos le hagan menos ilusión que los más pequeños y próximos, pero siempre quedará en su memoria como un día magnífico lleno de nuevas experiencias.

Enséñale cómo tratarlos

Cuanto antes enseñes a tu hijo cómo debe tratar a los animales, mucho mejor. Su maestría es su seguridad. Los perros suelen asustarse de los niños y reaccionan con brusquedad. Un niño tiene que aprender a acercarse despacito al perro. A no mover su mano sin ton ni son delante de él. A dejar que el perro le reconozca y acepte su caricia. A hablarle bajito mientras le rasca las orejas. Tiene que saber que hay perros buenos y perros malos y cómo comportarse con ellos.

Miedo a los insectos

Es frecuente que el miedo a los insectos sobreviva a los primeros años de vida y llegue intacto a la edad adulta. Es fundamental que el niño aprenda a distinguir entre los insectos inofensivos y los que pueden hacerle daño.

El mundo de los insectos es, sin duda, fascinante. A los pequeños les encanta seguir las largas filas de las hormigas, el vuelo inesperado de las mariposas o ver brillar el sol en los caparazones de los escarabajos. Aprovecha cualquier ocasión para familiarizarle con ellos.

 

Belén Marina