El test de la casa en el niño

Aprende a interpretarlo

Cuando un niño dibuja su casa, transmite cómo se relaciona con los demás, si es un niño confiado, agresivo, centrado o extrovertido. Estos son los detalles en los que te debes fijar.

 

La casa es uno de los temas preferidos por los niños. Representa sus emociones vividas desde el punto de vista social y nos transmite información acerca de sus relaciones con los demás. Nunca dos niños dibujan casas iguales. Cada una tiene sus detalles e interpretaciones propias.

El tamaño de la puerta: nos dice si el niño es sociable y extrovertido. Una puerta grande es señal de bienvenida e invita a entrar. Una puerta pequeña o inexistente nos indica que el niño puede ser introvertido. El tamaño y número de ventanas se valora en el mismo sentido.
Cuanto más alegre haya pintado la casa más intensa y feliz será la situación que el niño tiene en su familia. El humo de la chimenea es un termómetro de “calor del hogar”, aunque quizás mucho humo signifique algún tipo de agresividad con el ambiente, al igual que nubes negras sobre la casa. 
La valla rodeando la casa es símbolo de introversión. El camino que llega hasta la puerta indica un niño extrovertido.

Ejemplo:

casa

Una casa grande, de color, con muchas ventanas y una gran puerta indican que esta niña de siete años es sociable y curiosa. Las flores y el camino indican bienestar familiar. El sol y la luna con caras pueden simbolizar al padre y a la madre.