A qué edad dormir fuera de casa

Su primera gran aventura

Tu hijo será el primero que te demuestre que está preparado para vivir lo que para él será una gran aventura: dormir en casa de sus abuelos o de un amiguito del cole.

 

En torno a los 6 u 7 años, el niño debería estar preparados para alejarse de su entorno familiar en periodos cortos. Estas experiencias son buenas para él ya que fomentan su autonomía y sus habilidades sociales.

Conviene proceder por etapas: primero se queda en casa de un familiar o un vecinito. Cuando él se sienta más seguro, te pedirá dormir en casa de un amigo del cole. Será una gran aventura, en la que compartirá confidencias y juegos, y descubrirá una forma diferente de relacionarse con sus amigos al margen del colegio. Además, dejarle pasar la noche fuera es una manera de mostrarle que confías en él, algo que refuerza su autoestima.

Habla con él antes y después

Mientras preparáis el equipaje, dale algunas indicaciones en cuanto a la conducta que esperas de él en casa del amigo. Aprovecha para preguntarle cómo se siente y reforzar su confianza. Aclárale que si quiere hablar con vosotros, puede decírselo a los padres de su amigo.

Cuéntale cuándo iréis a recogerle porque cuanta más información tenga de cómo va a transcurrir el día, más seguro se sentirá. Todo en un tono tranquilo para que él lo vea como algo normal.

Cuando le vayas a recoger, escucha atentamente todo lo que te cuente de su estancia fuera de casa y exprésale lo orgullosa que te sientes por tener un hijo tan mayor.

¿Y si llora?

A pesar de que le encantaba la idea, es posible que no salga bien. Cuando se dé cuenta de que no estáis a su lado, puede surgirle angustia de separación. Si no deja de llorar o no quiere comer, estará indicando que no está preparado para afrontar esta experiencia. Cada niño necesita un tiempo para adaptarse a nuevas situaciones y, en la medida de lo posible, debemos evitar que las vivan como algo traumático.

Si ésto es lo que le ha ocurrido a tu hijo, pregúntale cuáles son sus miedos. También es importante que no exageréis algunas reacciones normales de los niños y controléis vuestros propios temores. De lo contrario él notará vuestro nerviosismo y vuestras dudas y se sentirá aun más inseguro.

Esta vez no ha salido como esperabáis pero no quiere decir que el plan fuera malo. Vuestro hijo necesita ganar en autonomía y dormir fuera de casa es una buena estrategia para ello. Recuerda que la sobreprotección no favorece su desarrollo.

Asesoramiento: Yolanda Roca Díaz, psicóloga del Instituto Superior de Psicología Clínica y de la Salud, en Granada.

 

Ana Vallejo