Juegos para el otoño

10 ideas para reírse entre hojas y lluvia

Llega el otoño con su caída de hojas, los últimos rayos de sol del año y un montón de juegos para disfrutar de la naturaleza y esta preciosa estación.

 
Jugar en otoño

1. Castañas voladoras o animadas
Clava un clavo en el centro de una castaña, sácalo y pide a tu hijo que clave una pluma en él. Cuando tengáis varias, podéis competir para ver cuál es la castaña más ligera. Otra opción, también con castañas –incluyendo el erizo en que crecen– es construir un muñeco. Une dos castañas con un palillo, clava las extremidades y un trozo de erizo a modo de sombrero. Ya sólo te falta pintale los ojos y la boca.

2. El escondite al revés
Un estupendo juego para divertise con los amigos. Demarca una zona concreta del bosque en la que jugar. En lugar de que un niño ligue y busque a los demás, es un sólo pequeño el que se esconde. Pasados unos segundos, gritará: “¡ciprés!” y los demás tienen que intentar buscarle localizando el lugar de donde proviene el sonido. El “fugitivo” debe gritar la palabra de vez en cuando hasta que le encuentren. El vencedor, pasa a ligarla.

3. Corona encantada
En tu paseo por el bosque, elige una seta no tóxica. A llegar a casa, quítale el sombrero, colócalo bocabajo en una hoja de papel y cúbrelo con un recipiente. A la mañana siguiente levanta con cuidado el recipiente y el sombrero de la seta. Tu hijo alucinará al ver que las esporas de la seta se han depositado sobre el papel formando una corona o una estrella. ¡Increíble!

4. Pilla, pilla de otoño
Otro juego muy divertido para la pandilla y que también os sirve si queréis hacer una yincana . Escoge un niño que haga de director del juego. El resto se reparte por el terreno acotado que les indiques. Definid distintas formas de moverse por el espacio según lo que diga el director. Si, por ejemplo, grita "¡lluvia!", deberán andar de puntillas; "¡granizo!", caminarán saltando; "¡viento!", que anden de espaldas como si les llevara el viento; "¡sol", pueden correr libremente; "¡niebla!", que se muevan agachados... El director va dando las direcciones y todos deben acatarlas inmediatamente. Mientras, el director debe intentar pillar a alguno de los jugadores para que se convierta en director.

5. Canasta
El otoño está presidido por los días de lluvia y los primeros fríos. Coge en el parque piñas, castañas y hojas que usarás a modo de pelota. Coloca un paraguas abierto bocabajo. Por turnos, los niños irán lanzando sus proyectiles al paraguas. Si encestan, suman puntos. Otorga un valor a cada elemento; tres puntos a las hojas por ser los más difíciles de encestar, dos a las castañas y uno a las piñas, por ejemplo. Gana el que más puntos logre.

6. ¡Calabaza va!
¿Qué te parece organizar una carrera de relevos usando una calabaza como testigo? Forma dos equipos con los niños. El primero corre cargando con la calabaza por el circuito establecido y se la entrega al siguiente. Gana el equipo que acabe antes. Este juego también es ideal para las fiestas de Halloween.

7. Cuaderno de otoño
La enorme cantidad de hojas que caen de los árboles os permitirán confeccionar un precioso cuaderno de otoño. Pegad la hoja en una página del cuaderno y debajo escribid a qué árbol pertenece; si es de hoja caduca o perenne; el tipo de hoja –lobulada, acorazonada, elíptica, ovalada, acicular...–; si da frutos y qué tipo... Así podrá aprender a la vez que se divierte. Podéis aprovechar también para coger castañas, bellotas, nueces o piñas y disfrutar una deliciosa merienda.

8. Un pisapapeles muy natural
Coge una hoja con nervios muy marcados. Moldea un trozo de arcilla lo suficientemente grande para que la hoja quepa en él, de un grosor de un centímetro y alísalo todo lo que puedas. Coloca la hoja por el envés –la zona con los nervios más marcados– sobre la arcilla y preciosa. Retírala y, con ayuda de un punzón, escribe el nombre del árbol del que la obtuviste. Cuando se haya secado, pinta la silueta con pintura verde.

9. El señor Gnomo
Recoge todos los elementos otoñales que puedas en el bosque: ramas, trozos de corteza, castañas, hojas... Una seta –cuida que no sea venenosa– será el sombrero, una piña la cabeza, un montón de hojas o la corteza el tronco y las ramitas pueden constituir las extremidades... Pega las partes y tendrás un precioso gnomo.

10. Collage vegetal
Coge todas las hojas que habéis recogido en el parque o vuestra excursión al bosque. Mételas en libros para que se sequen bien. Una vez secas, los niños tendrán que recortarlas y pegarlas en folios formando diferentes dibujos o paisajes abstractos. Quedarán perfectos decorando su cuarto.

Laura Jiménez