Las claves para evitar las discusiones de pareja

Que no alteren vuestra convivencia

Comprensión, paciencia, saber contar hasta 10, respeto mutuo y ganas de solucionar las diferencias son aspectos claves para que las peleas de una pareja no se enreden y acaben afectando a vuestro día a día.

 
Discusiones de pareja

Según algunos expertos, no hay nada que ponga más a prueba una pareja que ejercer de padres por todas las diferencias entre mamá y papá en torno al cuidado y educación del pequeño. De hecho, muchas veces las primeras crisis se producen precisamente cuando llega el bebé, pues los adultos han de reorganizar sus vidas y sus prioridades.

De qué dependen

Los conflictos conyugales varían en función del tipo de pareja, de la compenetración que tengan, de su capacidad para escucharse y comprenderse y del establecimiento de unas pautas o pequeñas normas que favorezcan el ambiente y la comunicación.

Claves para solucionarlas

No hay pelea que pueda con una pareja donde hay amor y ganas de llevarse bien. Estos consejos os serán útiles para arreglar los conflictos más fácilmente.

1. Respeto mutuo. Las discusiones sólo tienen sentido cuando se enfrentan puntos de vista diferentes partiendo de la base de que no siempre se puede estar de acuerdo. Los dos debéis sentiros libres para expresar vuestra opinión, sin que el otro las invalide porque sí o se mofe de ellas.

2. No cedas. Aunque ceder acaba con la pelea al momento, no supone alcanzar el consenso. Además, cuando siempre es el mismo el que cede estaréis creando un problema mayor, ya que esa parte se irá desgastando con la convivencia y acabará reprochándoselo a su pareja. Todas las decisiones con respecto a su educación han de ser comunes.

3. Vuestros problemas, aparte. A veces las peleas por los niños son el reflejo de un problema no resuelto en la pareja, que no deberíais sacar a relucir si estáis hablando de ellos.

4. Coherencia. Es necesaria para educarle. Llegad a acuerdos en torno a los grandes aspectos de su cuidado y no dejéis que el pequeño perciba que no estáis de acuerdo, pues podría intentar sacar partido de ello. Un niño es muy influenciable y sensible y ver discutir a sus padres o contemplar muestras de agresividad verbal o gestos y miradas de incomprensión le provocarán ansiedad, pena y puede que culpa.

5.  Siempre sin público. Evitad las peleas delante de los niños y que perciban que os habéis enfadado si así ha sido. Aunque no te lo parezca, son muy observadores y ver que no le das un beso a papá o que el no te dedica un gesto de cariño levantará sus sospechas.

6. Voluntad para arreglarlo. Dejar de hablar a tu pareja de forma tajante es una forma de aplazar el conflicto, no de arreglarlo. Cuantos más días mantengáis esta situación, más tensión habrá en vuestra casa. El primer momento tras una pelea no es el ideal para tratar las cosas, pero sí en las horas o días próximos.

7.  Acepta el desacuerdo. Por mucho que ambos seáis comprensivos, hay conversaciones que nunca lograréis resolver pues cada persona tiene su propio punto de vista acerca de diferentes aspectos. No entréis en una espiral absurda de peleas constantes cuando sabes que los dos tenéis argumentos para justificar vuestra opinión que el otro no va a aceptar.

Asesoramiento: Laia Giménez Gori, psicóloga y terapeuta sexual de ISEP Clínic Barcelona.

 

Laura Jiménez




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