Un decálogo por la conciliación familiar y laboral

Se publica una guía para ayudar a los padres trabajadores a pasar más tiempo con sus hijos

El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios y la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, han elaborado un decálogo en el que proponen medidas para conciliar la vida familiar y laboral.

 
papás besándo al niño

Acabar con los “irracionales horarios” de trabajo de muchos padres españoles, que les impiden atender adecuadamente a sus hijos y que pueden causar graves perjuicios a los menores. Ése es el objetivo que ha impulsado a la Oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, a la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios y a la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, a elaborar un decálogo con propuestas de medidas que ayuden a los padres trabajadores a conciliar su vida familiar y laboral, en beneficio de los niños.

Las diez medidas incluidas en esta guía son:

  1. Buscar la mayor coincidencia posible entre los horarios de los padres y de los hijos.
  2. Ofrecer más ayudas económicas, por parte de las administraciones, a las familias, en sintonía con lo que ocurre en Europa.
  3. Mejorar las iniciativas de protección social y apoyo a las familias para la atención y cuidado de los más pequeños durante los primeros dos años de vida.
  4. Alcanzar pactos entre las empresas y los sindicatos en el marco de los convenios colectivos para hacer de la maternidad un acontecimiento deseable, en vez de un problema para la mujer trabajadora.
  5. Flexibilizar los horarios laborales en función de las necesidades individuales.
  6. Fomentar la igualdad de participación entre hombres y mujeres en la vida familiar.
  7. Asegurar la presencia en el hogar de, al menos, uno de los padres en los tiempos no cubiertos por el horario escolar.
  8. Tomar medidas para que las jornadas escolares se atengan a los biorritmos y a las edades de los niños.
  9. Crear escuelas de padres.
  10. Priorizar siempre el interés superior del menor ante cualquier medida que pueda incrementar las horas que hijos y padres pasan juntos.