Aumenta el número de custodias compartidas

Alegría para todos

Cuando decidís poner fin a vuestro matrimonio acaba vuestro papel de esposos, pero continúa el de padres. Tus pequeños os necesitan a los dos tanto como vosotros a ellos. Por eso la custodia compartida se plantea como la alternativa más sensata y satisfactoria para todos.

 
dando un beso

Una de las dudas que asalta a los pequeños cuando reciben la noticia de la separación de sus padres es: ¿y ahora con quién voy a vivir? Y tú también las tienes: ¿qué puedo hacer para que siga sintiendo que es lo más importante para los dos? Los expertos insisten en que lo más importante es hacer que los niños se sientan queridos y mantenerlos al margen de las disputas matrimoniales.

La convención social de que es la madre quien se encarga del cuidado de los hijos provocaba que, hasta ahora, fuese ella quien ostentase la custodia de los pequeños en la mayoría de separaciones. Pero la sociedad está cambiando, la mujer se incorpora al mundo laboral con fuerza, los modelos de familia evolucionan y los hombres no quieren ser papás de fin de semana que ven a sus niños cuatro días al mes.

Esto es al menos lo que se desprende de los datos ofrecidos por el INE, que por primera vez recoge las cifras de custodia compartida, no considerada antes por el escasísimo número de ellas. Según estos datos oficiales, durante 2007 el 10% de parejas divorciadas con hijos a su cargo optaron por compartir la custodia (6249). En el caso de parejas separadas, un 11% la consiguieron (709). La Comunidad Valenciana registra la tasa más alta con un 13’2%, seguida de Catalunya con un 11’5%, Aragón y Andalucía con un 9’6%. En Madrid no llega al 6%.

Este tipo de solicitud es más común en parejas que interponen una demanda de separación o divorcio de mutuo acuerdo.

Pero, además, los datos reflejan que los regimenes de visitas también se han relajado en los casos en que los padres no solicitan o consiguen la custodia compartida, de tal forma que los hombres puedan pasar un par de tardes a la semana con sus pequeños además de los fines de semana, llevarles a las actividades extraescolares, hacer los deberes con ellos… En definitiva, negociar un turno de visitas más flexible que satisfaga a ambos progenitores y a los niños, los grandes beneficiados de estos civilizados avances en materia de separación y divorcio.