Los primeros días con el hijo adoptado

El momento decisivo

Una vez superados todos los trámites y la burocracia, los padres reciben el informe donde constan los datos de su nuevo hijo. Falta muy poco para que empiecen a sentirse padres de verdad.

 
bebé adoptado

Preparar la llegada

Con el informe del niño en la mano, es el momento de montar la habitación y preparar sus cosas para que todo esté listo cuando llegue a casa. ¿Un bonito detalle? Incluir peluches, fotografías u objetos procedentes de su país o su cultura en su nuevo dormitorio. También es tiempo para leer libros sobre la adopción y despejar dudas. Y, desde luego, para explicarles la situación al resto de la familia e involucrarlos en ella, especialmente a los hermanos, si los hay. En cuanto a los adultos, hay que tener presente que aún existen muchos prejuicios sobre este tema, por mucho que se haya avanzado, y que algunas personas pueden sentirse molestas o expresar rechazo hacia los niños adoptados. No obstante, si aun después de recibir información y de conocer al niño hay alguna persona en la familia que no le trata con cariño y respeto, por el bien del pequeño lo mejor que se puede hacer es evitar que se relacione con este pariente.

¡Ya está en casa!

Cuando el pequeño llega a casa es muy normal sentir ansiedad y miedo a no hacer las cosas bien. Es una situación nueva para todos y, a no ser que se trate de un bebé o un niño muy pequeño, esa personita viene con una historia detrás. Todos los miembros de la familia deben procurar adaptarse poco a poco, fijando unas normas claras, demostrando en todo momento el cariño, dejando claro al niño el lugar que ocupa en la familia y no forzándole a adoptar nuevas costumbres, alimentos, horarios... Ayudará a ponerse en su lugar y comprender su desconcierto, pero no se debe permitir tampoco que el niño imponga las normas, ya que puede poner a prueba a los padres, tratar de escandalizarlos o provocarles para saber hasta dónde le permiten llegar.

Por su parte, los padres tienen que saber ser realistas. A veces no es fácil, ya que llevan tanto tiempo esperando el “gran momento” que es inevitable no fantasear. Sin embargo, una vez que tienen a su hijo deben estar preparados para aceptar la diferencia entre el niño ideal que imaginaban y el niño real que vive con ellos. Si esto ya es difícil con un hijo biológico, con uno adoptado puede convertirse en una verdadera prueba para todos. Pero no hay que desanimarse. Al revés, se trata de una oportunidad para que toda la familia aprenda sobre la tolerancia, el respeto y el amor

Asesoramiento: Puri Biniés, coordinadora de ADDIF y autora del libro Tú, nuestro sueño. Crónica de una adopción internacional (editado por su asociación). Jerónimo Luna, coordinador de AFAAN (Asociación de Familias Adoptantes de Andalucía).