Los abuelos y la educación del niño

Esencial para un sano desarrollo de su personalidad

Según los psicólogos, después de los padres, los niños quieren a sus abuelos más que a nadie. Y es que el papel que juegan en la infancia es esencial para un sano desarrollo de la personalidad.

 
Abuelos

Una de las experiencias que todos los abuelos califican como “maravillosa” es disfrutar de los nietos sin la responsabilidad de ser padres. Muchos abuelos han cambiado un pañal por primera vez a sus nietos y muchas abuelas han disfrutado como nunca de un bebé cuando han cogido a su primer nieto en brazos. Pero el don de tener nietos no tiene parangón con el de tener abuelos.

Muchas ventajas

La tranquilidad que supone dejar a los niños con los abuelos y el ahorro de dinero son solo algunas de las muchas ventajas que tienen para el niño el contacto frecuente entre ellos. Según los especialistas, los abuelos proporcionan otras muchas cosas al niño:

  • Seguridad y afecto que repercute positivamente en el desarrollo emocional del niño.
  • Tiempo para escucharles y contarles experiencias del pasado. Los niños se benefician de esta atención en exclusiva que le valoriza y desarrolla su imaginación e inteligencia.
  • Transmisores de la historia de la familia. A los niños les encanta saber de sus abuelos y propios padres a su edad, se comparan con ellos lo que refuerza su autoestima. 
  • Consuelo. Muchas veces, los abuelos hacen de paño de lágrimas del niño, son los confidentes y los consejeros lo que aporta comprensión y tranquilidad al nieto. 
  • Tolerancia. Los abuelos no suelen vivir como los padres, tienen otras costumbres y prioridades. Los niños lo ven y lo integran lo que enriquece su experiencia vital. 
  • Una imagen positiva de la vejez. Unos abuelos serenos, abiertos y afectuosos ofrecen a sus nietos un buen concepto de la última etapa de la vida.

A vigilar

Cuando los abuelos pasan mucho tiempo con los nietos, pueden surgir algunos problemas que conviene tener en cuenta. Las situaciones más conflictivas surgen de lo siguiente:

  • Se adjudican el lugar de los padres. Los critican delante del niño, usan de su autoridad con ellos, etc. Los abuelos que actúan como padres confunden al niño en cuanto a los roles dentro de la familia y perjudican la imagen que los nietos tienen de sus padres.  
  • Excesivamente sobreprotectores. Siempre defienden la causa del niño, haga lo que haga. El riesgo es que el nieto se crezca y se vuelva caprichoso y tirano.
  • Algunos abuelos practican el chantaje afectivo del tipo "Si te quedas conmigo, te llevaré a tomar una hamburguesa" o "Ahora que tu madre no está, puedes ir a la cama sin ducharte". Esta actitud crea tensiones dentro la la familia y rivalidad entre los padres y los abuelos. 

Más información: "Tenemos que educar" de Paulino Castells. Ediciones Península.

 

Yolanda Virseda




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