Falsos y divertidos mitos del embarazo

De los más curiosos a los más graciosos

Las ideas falsas y leyendas que giran en torno al embarazo pasan de generación en generación y sobreviven a las evidencias científicas más probadas. ¡Cuidado con ellas!

 
Mito del embarazo

Las falsedades más graciosas 

  • Si cruzas las piernas durante la gestación, tu hijo vendrá con vueltas de cordón o se colocará atravesado.
  • Si una embarazada se cae de frente, lleva una niña. Si se cae hacia atrás, está esperando un niño.
  • Cuando una gestante está guapa es porque está embazada de un niño; si no está muy favorecida es porque al llevar una niña, ésta le ha “robado” la belleza.
  • Si haces mayonesa estando encinta, el cordón umbilical puede enroscarse en el feto.
  • Cuando a alguien le sale un orzuelo se dice que será porque le ha mirado mal una embarazada.
  • Para saber el sexo del bebé, puedes mover una medalla sobre tu barriga; si se mueve formando círculos, será niña, y si oscila en línea recta, será niño.
  • Si condimentas una ensalada con mucho vinagre, el bebé nacerá pelón.
  • Una embarazada no debe ser madrina de un bautizo porque corre el riesgo de sufrir un aborto.

Las falsas creencias más extendidas

Si tienes ardor de estómago, nacerá con mucho pelo
Falso. Es uno de los trastornos más comunes del embarazo, ya sea el bebé pelón o no. Su cabellera no es precisamente el origen de tu acidez. La causa está, más bien, en una mezcla de situaciones que tienen lugar en la gestación. Por un lado, existe una alta concentración de progesterona en la sangre, que provoca que las digestiones sean más lentas y la comida permanezca más tiempo en el estómago, y por otro, el ángulo del estómago y el esófago se altera debido a que tu útero cada vez gana más terreno. Y eso facilita el reflujo del alimento, lo que da lugar a esa desagradable sensación de quemazón en el esófago o, incluso, en la garganta. Para prevenirlo, realiza ingestas pequeñas y frecuentes, mastica lentamente, no te tumbes tras las comidas y evita los alimentos más grasos y los platos muy condimentados.

Ahora necesitas comer por dos
Falso. No “debes comer por dos” sino “comer para dos”. Eso significa seguir una dieta sana y equilibrada, que te aporte los suficientes nutrientes. Aunque es cierto que tendrás que aumentar tu aporte nutricional, deberás hacerlo sólo ligeramente, teniendo en cuenta tu peso previo y el tipo de embarazo En principio, durante el primer y segundo trimestre no deberías incrementar las calorías ingeridas, y sólo en el tercero, sería recomendable hacerlo en un 10%, es decir, unas 190-220 kcal. al día. Y eso sí, debes conseguir que ese aumento no esté basado, precisamente, en dulces y fritos.

Si tienes la tripa redonda, será niña
Falso. Y, si es puntiaguda, será niño. Olvídate. El sexo de tu bebé no hará cambiar la forma de tu barriga, por mucho que te lo digan. Espera a que el ginecólogo te confirme el sexo de tu pequeño mediante pruebas diagnósticas. Además, gracias al avance en las técnicas ecográficas, el misterio cada vez se puede desvelar antes si tu bebé “se deja ver”.

Hacer el amor puede dañar a tu bebé
Falso. Las relaciones sexuales no están, en absoluto, prohibidas durante la gestación. Es más, son recomendables para favorecer tu bienestar psicológico, algo que beneficiará a tu bebé. Sí es cierto que hay situaciones en las que tu ginecólogo te pedirá abstinencia. Si durante el primer trimestre has tenido amenaza de aborto o sangrados, o en el resto del embarazo sufres placenta previa, riesgo de parto prematuro, infecciones vaginales o rotura de la bolsa, es mejor que las aplaces. Además, como medida preventiva, en las dos últimas semanas antes del parto, especialmente si has perdido el tapón mucoso, es recomendable evitar relaciones para minimizar el riesgo de infección.

En luna llena, parto seguro
Falso. Es uno de los mitos más arraigados. Pero aparte de leyenda, no hay ninguna base científica para afirmar tal relación. Es más, ya hay varios estudios científicos que desmienten el mito. Por tanto, sea cuarto creciente o luna nueva, haz caso a tus contracciones.

Los antojos existen

 Medio verdadero, medio falso. No es que tu bebé vaya a nacer con un “fresón” en el moflete si una noche a las 3 de la madrugada te entran ganas de comer fresas con nata, y nadie satisface tu deseo. Las manchas con las que pueda nacer tu bebé son angiomas, una alteración de los vasos sanguíneos que, en el 90% de los casos, desaparecerá con la edad. Pero sí es cierto que los llamados “antojos”, generalmente, son llamadas que tu cuerpo te hace para que comas aquello de lo que tiene necesidad. Muchas embarazadas sienten una atracción especial por los alimentos ácidos ya que la cantidad de ácido clorhídrico que se segrega en el estómago es menor, lo que ralentiza las digestiones, y de ahí la petición de tu organismo a los alimentos que lo contienen.

Tripa grande, bebé grande
Falso. Además de errónea, esta creencia puede resultar peligrosa, puesto que puede llevarte a modificar tu dieta sin necesidad. Aunque lo lógico es pensar que si tu tripa es voluminosa es porque tu bebé también lo es, a veces el exceso de tamaño de la barriga se debe simplemente a un aumento de peso inadecuado por tu parte.

Si tengo menstruaciones molestas, tendré un parto doloroso
Falso. No hay relación alguna entre el dolor de la regla y el de las contracciones del parto. Por lo tanto, no saques conclusiones precipitadas. Lo único que puede ayudarte si perteneces al grupo de mujeres que sufren menstruaciones muy molestas, es que estás más acostumbrada a soportar el dolor, y eso es algo que te ayudará a sobrellevar el trabajo de parto con más control.

Cada hijo, un diente
Falso a medias. En el embarazo se altera el pH de la saliva por los cambios hormonales, y además se produce una acumulación de la placa bacteriana. Ambas circunstancias aumentan el riesgo de caries. Pero también es cierto que con una higiene bucal correcta, la probabilidad de que tus dientes se vean afectados por la caries no tiene por qué ser mayor que en otro momento de tu vida. Además, la idea de que tus dientes se puedan ver afectados por una falta de calcio, porque tu bebé “tire” de ellos para formar su esqueleto, es falsa. Aún en el supuesto caso de que tu ingesta de calcio no fuera la adecuada, tus propios huesos sirven de depósito de este mineral antes que los dientes.

Si tienes un parto prematuro, es mejor que sea “sietemesino” que “ochomesino” ya que tendrá más posibilidades de sobrevivir.

Falso. A más tiempo pase el bebé en el útero, más maduro será y mejor preparado para la vida extrauterina.

Asesoramiento: Dra. Carmen Guillén, médico especialista en Ginecología y Obstetricia en el Hospital 12 de octubre, de Madrid.

 

Raquel Burgos




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