10 trucos contra el insominio en el embarazo

Tus hábitos de sueño cambian

El embarazo cambia inevitablemente tus ritmos de sueño. Entender el porqué te ayudará a sobrellevarlo y, por supuesto, a descansar mejor.

 
embarazada en cama
 

Las alteraciones del sueño por trimestres

* Primer trismestre: ¡Me duermo por las esquinas! Pese a haber descansado tus 8 horas, el sueño te persigue durante todo el día. Incluso si aún no sabes que estás embarazada, podría ser una de las primeras señales. Y es que el primer trimestre del embarazo se caracteriza por una gran somnolencia provocada por la acción de la progesterona, más elevada en el cuerpo de la mujer en esta parte inicial del embarazo y que da lugar a un estado de mayor relajación.

Solución: ríndete al sueño, es decir, duerme todo lo que te pida el cuerpo. Te vendrá bien un descanso extra para cargar pilas y así afrontar mejor el esfuerzo que la vida que llevas dentro te está preparando para dentro de unos meses. Además, como la naturaleza es sabia, este estado de mayor somnolencia tiene también su repercusión en tu bienestar psicológico. En esta primera etapa de la gestación, la futura madre tiene cierta necesidad de “desconectar” de su entorno, de aislarse un poco de los demás y de las tensiones de su alrededor. De esta manera, podrás centrarte más en tu vida interior y preparar tu espacio mental para acoger al hijo que estás gestando.

* Final del segundo trimestre: otra vez despierta. Pasada esta primera “luna de miel” con el sueño, los despertares al final del segundo trimestre y durante el tercero, es posible que te arruinen alguna que otra noche. Por un lado, el volumen de la tripa te impide encontrar una postura cómoda y, solo darte la vuelta en la cama, te supone un gran esfuerzo. Por otro, tu bebé parece aprovechar los momentos en los que tú quieres dormir para ponerse a “saltar”, aunque lo que realmente ocurre es que, durante el descanso, notas más sus patas y sus movimientos que cuando estás distraída o en activo.

Pero quizás, lo que más te interrumpe el descanso son las continuas visitas al baño, algo que también te puede ocurrir al principio de la gestación. En este primer periodo, la nicturnia o la micción frecuente durante la noche se debe a la acción de la progesterona y de los estrógenos que provocan que las paredes vesicales están más turgentes, al mismo tiempo que el útero empieza a crecer de tamaño y presiona la vejiga.

* Tercer trimestre: me preocupo. En el último tramo de la gestación, tu bebé ha crecido tanto que el útero invade y arrincona otros órganos como, por supuesto, la vejiga, que cada vez puede almacenar menos cantidad de líquido.

La inminencia del alumbramiento también es fuente de angustia para las futuras madres. Aparte del típico miedo al parto, las mamás se desvelan pensando en cómo va a ser su bebé, preguntándose si serán buenas madres, si sabrán cuidarle bien… Pensamientos que se hacen más presentes con las primeras contracciones nocturnas.