Las mejores posturas para el sexo en el embarazo

Nuevas técnicas, mismas sensaciones

22/03/2013

La gestación no tiene por qué suponer un parón en vuestras relaciones sexuales salvo que el médico así os lo indique. El abultado tamaño de tu tripa puede obligaros, esos sí, a probar nuevas posturas.

 

Según los expertos, mantener relaciones sexuales durante el embarazo no sólo es seguro, sino también recomendable y placentero. Hay muy pocos casos que requieran posponer vuestros encuentros a después del parto –una amenaza de aborto, placenta previa, hemorragias o pérdidas vaginales graves, infecciones…–, pero sí es cierto que a partir del segundo trimestre, el tamaño de tu tripa, que parece crecer por días para albergar a tu pequeño, provocará que la típica postura del misionero se vuelva incómoda. Prueba con las siguientes:

 

Tú encima

Es una de las posiciones más cómodas para la embarazada ya que ella controla el grado de penetración y la intensidad del acto sexual sin aguantar, además, el peso de su pareja. Él debe flexionar las piernas de tal forma que puedas apoyarte en ellas para no cansarte, pues esta postura exige más actividad por tu parte.

 

La penetración de costado

Su comodidad se debe a que se liberan piernas y brazos. En este caso, la penetración no es muy profunda, lo que es otra ventaja dado tu estado. Podéis probar alguna variante –de espaldas o de frente, tú recostada sobre tu espalda y él situado lateralmente–, y en todas ellas podrás descansar el peso de la tripa sobre un lado para no entorpecer vuestro acercamiento.

 

Sentados

Él puede sentarse en el borde de la cama o en una silla y tú colocarte encima, de frente o de espalda. Controlarás el grado de penetración y el ritmo de los movimientos. Una variante es que seas tú la que esté tumbada boca arriba sobre el borde de la cama y él se coloque de rodillas en el suelo frente a ti.

 

Magda Campos