El futuro padre en el embarazo

Acude a las clases de Educación Maternal

Aunque ya es habitual ver a los futuros papás en las clases de Educación Maternal, todavía hay quien va tímidamente, como simple acompañante. Sin embargo, los futuros papás también sacan partido a estas clases.
 

 
educación para padres

Desde el primer día

El embarazo implica un cambio enorme en la vida y el organismo de una mujer. Ella deseará tenerte a su lado desde el principio. Si no puedes asistir a todas las consultas al médico, procura acompañarla a la primera. El ginecólogo querrá conocer los antecedentes médicos familiares del bebé para determinar la mejor atención prenatal y tú has aportado la mitad de su código genético. También te gustará asistir a las  ecografías y observar a tu hijo en el útero. Cuando se acerque el parto, no te pierdas las últimas consultas para aclarar las dudas antes del gran día.

Con este contacto directo y continuado con el ginecólogo, podrás ayudar a tu pareja a seguir las pautas recomendadas: no comer demasiado, dejar de fumar, no tomar alcohol... Haz tuyas estas metas y comparte con ella los esfuerzos para alcanzarlas.

La futura mamá te necesita y mucho. Infórmate de cómo el embarazo afecta a su estado emocional, ten paciencia con sus lógicos cambios de humor, sus inseguridades, sus necesidades de descanso... Y sobre todo habla con ella. Deja que exprese sus sentimientos. Esta actitud abierta y paciente le aportará apoyo y te hará partícipe de lo que está viviendo.

Educación para padres

Aunque los cursos de preparación al parto se conocen como Educación Maternal, lo cierto es que conviene entender el término en plural. Preguntas como “¿sabré estar a la altura en el momento del parto?”, “¿seré capaz de educar bien a mi hijo?” o “¿cambiará mi relación de pareja?” afectan por igual a la pareja. Los futuros papás no llevan el peso del embarazo, no perciben al bebé en su interior. Para aquellos que no terminan de hacerse a la idea de que pronto cuidarán de un bebé, las clases les acercará al mundo del recién nacido. Aprenderás a cuidarle el ombligo, a cogerlo, calmarlo, bañarlo, dormirlo, preparar un biberón, cambiar los pañales, dar masajes y, lo fundamental, cómo ayudar a tu pareja durante el parto y los cuidados que necesitará durante el posparto. Además, en las clases te animarán a estimular a tu hijo desde el útero a través de la barriga de tu mujer. Durante las relajaciones, te invitarán a visualizar a tu bebé tomándolo en brazos, hablándole y sintiendo que es tu hijo, para que tu instinto paternal se despierte lo antes posible. Si durante el embarazo te has comunicado con tu bebé, te sorprenderá saber que al nacer, ya se habrá habituado a tu voz, identificará tu tono e incluso lo reconocerá a través de una caricia.   

De pareja a familia

Poder echar mano de los conocimientos adquiridos facilitará la tarea en los primeros meses de vida del bebé. Esa chica radiante, que deseaba dar a luz para conocer a su hijo y olvidarse de las molestias del último trimestre, acaba de descubrir que todo aquello no era nada en comparación con la episiotomía, las hemorroides y el estreñimiento, los loquios, la subida de la leche, dar de mamar a demanda... a lo que hay que sumar los cuidados del recién nacido: higiene, baño, cuidados del cordón umbilical... Te necesita más que nunca. Vigila que no caiga en una depresión posparto y controla sus síntomas: ganas de llorar, irritabilidad, tristeza, desinterés por las actividades rutinarias, alteraciones del sueño... Aunque deberás cuidar de tu mujer, tu bebé demandará mucha atención. Saber cómo actuar ante el cólico del lactante, la fiebre, los pequeños accidentes y otros trastornos frecuentes, te evitará angustiarte en los peores momentos. Además, las clases son entretenidas, se comentarán aspectos tan prácticos y agradables como la preparación de la habitación del bebé o qué ropa y accesorios son necesarios tener preparados. Cuando llegue el momento, controlarás la situación tanto como ella.

Asesoramiento: Dr. Pablo Aguirre de Cárcer, director de la Escuela Nacional de Educación Maternal. 

 

Beatriz García