Cuidarse desde antes del embarazo evitaría 2 de cada 3 malformaciones congénitas

La ingesta de ácido fólico, fundamental

11/09/2013

Sólo una de cada tres embarazadas realiza un correcto control nutricional antes de quedarse en estado, algo vital para evitar malformaciones congénitas en el bebé, sobre todo relacionadas con los defectos del tubo neural.

 
Consulta preconcepcional

“Cada año se diagnostican en España unos 400 casos de defectos del tubo neural, sobre todo espina bífida y anencefalia. Estas patologías no se detectan hasta la semana 20 de gestación, cuando una interrupción del embarazo es dramática. Si se aplicase la evidencia científica, si se tomasen las cantidades recomendadas de ácido fólico desde dos o tres meses antes del embarazo, se evitarían dos tercios de esos casos.” Así de rotundo se mostró el Dr. Iñaki Lete, jefe de Servicio de Ginecología em el Hospital Santiago Apóstol de Vitoria durante la presentación del estudio “Comportamiento y percepción de la mujer sobre cuidados, hábitos y promoción de la salud en el embarazo”, elaborado por ADAMED Mujer y la Fundación para el Progreso de la Educación y la Salud.

Para este especialista, una de las razones fundamentales por las que las mujeres no suplementan su dieta con ácido fólico es porque la mayoría no planifica el embarazo, sino que le pilla por sorpresa y acude a la consulta de su especialista cuando ya lleva varias semanas en estado. Como explicó su colega, el Dr. Ernesto Fabre, jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Lozano Blesa, en Zaragoza, “el tubo neural comienza a cerrarse 18 días después de la fecundación, cuando la mujer ni siquiera intuye que podría estar esperando un bebé. De ahí que, cuando se empiece a tomar ácido fólico, prescrito en la primera consulta con el ginecólogo, ya sea tarde”. De hecho, según los datos del estudio, el 97,5% de las mujeres embarazadas toma ácido fólico, pero no lo hacen desde antes, cuando es necesario.

Por eso ambos abogaron por la importancia de la consulta preconcepcional, una visita al médico de familia, la matrona o el ginecólogo a la que debería acudir cualquier mujer que quiera ser madre antes de empezar a intentarlo. En 2010, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) elaboró un documento de consenso sobre esta consulta y establecía que en ella se debía valorar tanto el historial médico de los futuros padres como sus hábitos de vida y prescribir los pertinentes suplementos vitamínicos.

Los datos que revela el estudio demuestran que su implantación es más bien escasa en la población española. Entrevistando a 1020 mujeres –madres, gestantes y con intención de serlo–, constataron que el 75,6% no acudieron a esta consulta durante su embarazo, un 81,1% de las embarazadas tampoco lo hicieron y un 50,9% de las que se ven como futuras mamás tampoco lo haría, la mitad de ellas porque no sabe qué es la consulta preconcepcional.

Pero ese no es el único problema sino que, además, las mujeres no son capaces de citar qué alimentos contienen los cuatro nutrientes fundamentales de la gestación –ácido fólico, yodo, hierro y calcio– “y aunque lo supieran, no es posible tomar las cantidades recomendadas de algunos de estos nutrientes sólo con la dieta, por eso prescribimos suplementos”, aclaró el Dr. Fabre.

Buenas noticias

Pero no todo iba a ser negativo para este estudio. También hay algunas cifras para la esperanza, como que la mayoría considera que ha recibido una adecuada y completa asistencia perinatal –que abarca desde los meses previos al embarazo hasta el año después del parto–, que la matrona y el ginecólogo son las fuentes a las que acuden con mayor frecuencia y confianza y que la inmensa mayoría calificó como falsos ciertos mitos del embarazo como que se producen más nacimientos las noches de luna llena o que si tienes acidez tu hijo tendrá mucho pelo.

Además, los doctores Lete y Fabre insistieron en que, pese que no hay unidades específicas de consulta preconcepcional, que consideran innecesarias, tanto los facultativos de atención primaria como la matrona y el propio ginecólogo pueden prestar ese asesoramiento inicial tan importante para la buena marcha de la gestación.

 

Laura Jiménez