El embarazo a partir de los 35 años

Algunos cuidados extra

Se dice que a partir de los 35 años el embarazo entraña mayores riesgos. Se trata de una 'verdad a medias'. La edad en sí misma no es un problema, pero a partir de esta edad es normal que empiecen a hacer acto de presencia trastornos que repercuten en el bienestar del feto.

 
edad materna avanzada

El embarazo tardío debe controlarse de una manera especial desde antes de la concepción, porque la mayor parte de estas patologías repercuten sobre todo en la salud del futuro bebé. Además, no se puede negar que el reloj biológico no perdona y que a mayor edad, más posibilidades de que el bebé presente alteraciones cromosómicas, como el síndrome de Down, o malformaciones congénitas, además de un mayor riesgo de que nazca con un peso más bajo o de que se produzcan abortos espontáneos o  partos prematuros.

No obstante, el aumento de la edad de la madre es uno de los "factores de riesgo" con mayores posibilidades de control. A su disposición están todos los adelantos técnicos que minimizan las complicaciones y aseguran que el embarazo se desarrolle con absoluta normalidad.

Técnicas para un mayor control

  • La ecografía es capaz de detectar las malformaciones congénitas, fundamentalmente las de mayor gravedad. Se realizarán tres como mínimo, en las semanas 12, 20 y 34 aproximadamente, aunque el control dependerá de la evolución particular de cada embarazo.
  • Una de las mejores y últimas noticias es que la edad materna avanzada ya no es suficiente por sí sola para indicar estudios fetales invasivos como la amniocentesis genética. La información que aportan las pruebas que conforman el denominado screening del primer trimestre o triple screening (estudios ecográficos y bioquímicos) permite detectar a los fetos con un elevado riesgo de anomalía cromosómica y qué gestantes, por tanto, serían las que más se beneficiarían de un examen invasivo.

Vida sana

El cuidado de la madre de edad avanzada también comprende medidas de carácter general y saludable:

  • Tomar, como cualquier otra embarazada de menor edad, suplementos diarios de ácido fólico para prevenir defectos del tubo neural, sobre todo espina bífida, antes de la gestación y hasta que termine. El aporte extra de suplementos también suele hacerse extensivo al hierro y a preparados con vitaminas y minerales específicos indicados por el médico.
  • Mantén un cierto grado de actividad física sobre todo en la primera mitad del embarazo, tanto para conservar la forma como para ayudar a controlar patologías como la diabetes.
  • Come de forma sana y equilibrada y decántate por alimentos ricos en vitaminas y minerales beneficiosos para la salud del feto como naranjas, cereales, verduras y legumbres.
  • Elimina hábitos tóxicos como el tabaco o el alcohol que perjudican el desarrollo fetal.
 

Victoria Gómez