Cómo tratar la dermatitis en el embarazo

Cuida tu piel durante la gestación

Los cambios propios de la gestación y los cambios bruscos de temperatura puede empeorar los síntomas de la dermatitis. Mantener la piel hidratada te ayudará a aliviarlos.

 
embarazada dándose crema

La dermatitis, el acné o las urticarias suelen acentuarse durante el  embarazo. Incluso puede ocurrir que en mujeres que padecieron dermatitis atópica en su infancia y cuyos síntomas desaparecieron, vuelvan a reaparecer con la gestación.

Estas enfermedades se caracterizan por un picor más o menos intenso o brotes con eccemas en las zonas de las flexuras. Si éste es tu caso, tendrás que cuidar tu piel más que nunca.

Mejor prevenir...

El mejor tratamiento para los brotes de dermatitis es evitarlos. Toma algunas medidas:

-Hidrata tu piel. No sólo es importante para la dermatitis atópica, sino también para la mayoría de las enfermedades cutáneas que producen picor. Una piel deshidratada pica por sí misma. Además, una correcta hidratación de la piel también puede prevenir la aparición de estrías, tan frecuentes durante la gestación.

-Ten en cuenta que durante el embarazo se produce un aumento de melanina por lo que es importante una buena protección solar cuando te expongas a los rayos ultravioletas para evitar tanto las quemaduras como las manchas en la piel.

-Tu piel también es sensible a lo que comes. Algunos alimentos pueden afectar a la dermatitis atópica. Suelen ser casos individuales por lo que no es posible generalizar la prohibición de ningún alimento. Lo que sí es cierto es que hay una serie de alimentos que producen un aumento de histamina en la sangre, que es el elemento que produce el picor, por lo que no se recomiendan en personas con algunos tipos de dermatitis. Entre ellos, se encuentran los frutos secos, el chocolate, las fresas, el plátano, el café, el marisco o el pescado azul, entre otros.

¿Qué tratamientos puedo tomar?

Lo más importante a la hora de tratar estos procesos en las gestantes es valorar el riesgo de utilizar los tratamientos indicados con el beneficio que podemos lograr. Cuando los síntomas son leves y la embarazada los tolera bien no es necesario comenzar ningún tratamiento. Si, por el contrario, hay mucho picor y gran cantidad de lesiones, se puede empezar con la terapia. Generalmente se suelen emplear tres tipos de fármacos:

1. Antihistamínicos. Se utilizan para reducir el picor de las lesiones. Cuentas con un amplio arsenal de antihistamínicos diferentes y algunos de ellos pueden usarse con total tranquilidad desde el primer trimestre del embarazo.

2. Corticoides. Su objetivo es controlar la inflamación que estos trastornos provocan en las lesiones. En la mayoría de los casos es suficiente con tratamientos tópicos y se recomienda evitarlos durante el primer trimestre de la gestación. En el segundo y tercer trimestre sí pueden emplearse siempre que sean de baja potencia y evitando aplicarlos en superficies extensas de la piel.

3. Inmunoterapia. La inmunoterapia es también eficaz y segura. Sin embargo, nunca debe administrarse por primera vez durante la gestación para evitar la posible reacción a estos fármacos. 

Asesoramiento: Dra. Soledad Sáenz Guirado, miembro de la Academia Española de Dermatología y Veneología (AEDV) y dermatóloga en la clínica ICDE, en Granada.

 

Ana Vallejo




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