Cómo tratar la alergia respiratoria en el embarazo

Controla los síntomas

Los estornudos, la congestión y la dificultad para respirar hacen de la primavera una época complicada para los alérgicos como tú. Pero, además, ahora estás embarazada y las dudas se multiplican, ¿podré seguir con mi tratamiento habitual?¿Afectará a mi bebé? No te preocupes, te explicamos cómo actuar.

 
Embarazada con pañuelo

Las enfermedades alérgicas se deben a una respuesta exagerada de nuestro sistema inmunológico frente a estímulos externos, lo que provoca los cuadros respiratorios tan característicos de estos trastornos.

El embarazo es una situación especial que provoca cambios en la respuesta inmunológica de la mujer, por lo que, en el caso de las gestantes con alergia, estos síntomas pueden modificarse y empeorar, pero también mejorar. Un estudio realizado en embarazadas con asma demostró que en el 35% de los casos los síntomas eran peores. Por el contrario, mejoraban en el28 % de las gestantes y se mantenían igual en el resto de las mujeres.

Controla los síntomas

Uno de los aspectos más importantes en los trastornos alérgicos es mantener bajo control sus síntomas, especialmente si padeces asma. Ten en cuenta los siguientes aspectos:

  • El primer paso es tratar de prevenir las crisis o aquellas situaciones que puedan desencadenarlas. Es aconsejable que conozcas las épocas de polinización de las plantas que provocan tu alergia –puedes consultar los niveles ambientales de pólenes en www.polenes.com– y evitar exponerte a ellas.
  • Intenta no acudir al campo los días de mayor concentración. Tampoco viajes con las ventanillas del coche bajadas; es preferible que pongas un ratito el aire acondicionado e impedir así que las gramíneas provoquen una crisis.
  • Opta por las medidas de tipo barrera, como gafas de sol o mascarillas.
  • Antes de tomar cualquier fármaco, consúltalo con tu alergólogo para ajustar las dosis si fuera necesario. El especialista te indicará qué tratamientos son aptos durante la gestación. 
  • Puedes recurrir a los tratamientos con vacunas o, lo que es lo mismo, a la inmunoterapia. Es una opción segura durante estos nueve meses. Sin embargo, si no te vacunabas antes de quedarte embarazada, no debes empezar el tratamiento durante la gestación, ya que aunque las reacciones son muy raras, podrían ser dañinas para el feto.

Asesoramiento: Dr. Álvaro Moreno Ancillo, especialista en Alergología del Hospital Nuestra Señora del Prado, en Talavera de la Reina (Toledo) y miembro de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC)

 

Ana Vallejo