Aprende las respiraciones de parto

Le ayudarás a nacer

Cada vez que inhalas y espiras, le proporcionas a tu pequeño su dosis de oxígeno, algo fundamental para su bienestar durante el parto. Además, ese ir y venir de aire en tus pulmones te ayudará a relajarte, a controlar mejor el dolor y a llevar a tu bebé fuera del útero. Te explicamos cómo respirar en cada fase del parto.

 
 

Cómo respirar durante el parto

Con la ayuda de la fisioterapeuta Laura Cruz, aprende a respirar según la intensidad de la contracción y el momento del parto: fase de dilatación o de expulsión.

Una parte fundamental de los cursos de preparación al parto que seguirás durante el embarazo, consiste en aprender la práctica correcta de los distintos tipos de respiración para cada fase del mismo. Existen varios esquemas de respiración, pero el más utilizado es el siguiente:

• Empieza la contracción: marca cierto ritmo inspirando suavemente por la nariz y espirando con calma.

• Aumenta la intensidad de la contracción: inspira pequeñas cantidades de aire y expúlsalo por la boca, o toma una buena cantidad por la nariz y exhala dosificándolo en cuatro tiempos por la boca.

• Las contracciones son más fuertes: es el momento de las respiraciones torácicas rápidas para controlar el dolor y mandar mucho oxígeno al bebé. Se hace tomando aire en un tiempo y expulsándolo por la boca en otro.

• Para reprimir las ganas de empujar: si aún no has dilatado lo suficiente y la matrona no te da permiso para empujar, respira soltando el aire con un soplido prolongado o usa el jadeo. No conviene abusar de esta respiración porque te cansarás y te puedes marear.

• Para la expulsión: llena los pulmones de aire al máximo cuando empieces a sentir la contracción y empuja mientras expulsas el aire. Después, procura relajarte y respirar lenta y profundamente antes de la siguiente contracción.

Asesoramiento: Charo Rodríguez, matrona en el Centro Médico Miraverde de Adeje (Tenerife).

 

Magda Campos




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