Secreciones vaginales a vigilar en el embarazo

Atenta a tus flujos vaginales

Durante el embarazo, conviene observar el flujo vaginal para actuar sin tardar en caso de infección o de parto prematuro. Atenta a los distintos tipos de secreciones vaginales y los síntomas que provocan.

 
secreciones vaginales en el embarazo

El flujo vaginal varía a lo largo de toda la vida. Tener pequeñas pérdidas por la vagina son normales en cualquier etapa, sin embargo cuando estas se dan durante el embarazo se vigilan más de cerca por sus posibles consecuencias en la marcha de la gestación.

Estos son los distintos tipos de secreciones vaginales, los flujos normales y los que son síntoma de que algo va mal y debe tratarse.

1. Secreciones vaginales normales. Durante el embarazo, notarás que tus pérdidas vaginales se vuelven más abundantes y cambian de aspecto. Adquieren una consistencia más líquida, color blanquecino y un olor casi imperceptible. Estas secreciones llamadas leucorrea provienen de la acción hormonal sobre el revestimiento de la vagina que aumenta durante la gestación. El flujo es ácido y tiene una función de protección de la vagina contra posibles bacterias nocivas. Si la secreción es tan abundante que se vuelve incómoda, usa salvaslips pero no te preocupes porque es totalmente normal.

2. Secreciones vaginales por infección. Una secreción vaginal verdosa o amarillenta, espesa y con fuerte olor, que produce picazón o irritación de la vulva debe ponerte sobre aviso de que seguramente sufres una infección. Una vaginosis bacteriana puede estar asociada a un parto prematuro.

Otras dos infecciones bacterianas frecuentes en la gestación son la  candidiasis y la tricomoniosis.

La candidiasis es debida a un hongo que recibe el nombre de Candida albicans. Las pérdidas vaginales son blanquecinas, espesas y provocan fuerte prurito. Se trata con cremas antimicóticas.

La tricomoniasis es causada por un parasito protozoario llamado Trichomonas vaginalis. Es una infección de transmisión sexual difícil de detectar en los hombres pero que provoca síntomas en las mujeres. Además de las típicas secreciones vaginales de tipo infeccioso, pueden originar irritaciones y dolor en las relaciones sexuales o al orinar. Una infección vaginal por tricomoniasis en el embarazo puede provocar parto prematuro o que el bebé presente bajo peso al nacer. Se trata con antibióticos.

3. Secreciones vaginales por rotura prematura de la bolsa de las aguas. Cuando la bolsa de las aguas se fisura o se rompe de forma prematura, las pérdidas vaginales son acuosas, constantes y pueden llegar a ser bastante abundantes según los casos. Son siempre motivo de consulta urgente.

4. Secreciones vaginales por problemas en el cuello del útero. Cuando surge un problema en el cuello del útero, las secreciones se parecen a un moco sanguinoliento y espeso. Debe consultarse con el médico rápidamente.

Medidas para prevenir las infecciones

Durante el embarazo, los riesgos de sufrir alguna infección aumentan por lo que conviene ser precavida.

1. Dúchate en vez de tomar un baño para no alterar el equilibrio normal de los microorganismo en tu vagina.

2. Utiliza ropa interior de algodón y cámbiala con frecuencia.

3. Evita la ropa que no deja circular el aire y las prendas muy ajustadas.

4. Ante cualquier síntoma de infección –pérdidas verdosas, con mal olor, irritaciones en la vulva, inflamación, dolor abdominal, fiebre...– consulta con tu médico.

 

Victoria Gómez




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