Los cambios del flujo vaginal en el embarazo

Cuándo debes preocuparte

Durante el embarazo notarás variaciones en tu flujo vaginal. Aprende a interpretarlas y a saber si son síntoma de que algo no marcha bien.

 
Embarazada

A lo largo del embarazo, tu cuerpo establece un sistema de defensa especial para proteger a tu pequeño que provoca cambios en el color, consistencia y olor de tu flujo vaginal. Además, suele ser más abundante, en ocasiones, excesivo, lo que se conoce como leucorrea, y obliga a proteger la ropa interior.  El flujo puede ser amarillo clarito, casi blanco, con poco olor y bastante líquido, muy parecido al de los ciclos menstruales. Si tiene un color amarillento o verdoso, mal olor y te provoca ardor, picor y enrojecimiento de la zona vaginal, acude a tu ginecólogo porque puede ser síntoma de infección.

En los primeros meses
Al principio de la gestación puede producirse un pequeño sangrado que confundas con el inicio de la menstruación y te lleve a deprimirte y pensar que tendrías que seguir intentándolo un mes más. Nada más lejos de la realidad. Este sangrado, típico de la anidación del óvulo, supone que tu bebé se está colocando cómodamente en tu útero para crecer los próximos nueve meses. Tranquila, es solo unos días el sangrado cesará.

En el segundo trimestre
Es posible que las secreciones vaginales vayan acompañadas de sangre más adelante. Si es tu caso, piensa en lo que has hecho a lo largo del día, pues pueden originarse tras haber mantenido relaciones sexuales (coitorragia) o después de un examen ginecológico, ya que la zona está especialmente sensible en el embarazo. Observa su color. Si es marrón y lo asocias a las actividades descritas sería menos preocupante que si es de color rojo brillante, constante y te provoca dolor (aunque los sangrados del primer trimestre se deben a múltiples causas, pueden ser síntomas de aborto). En cualquier caso, es mejor que lo consultes con tu ginecólogo o acudas a Urgencias para que valore su origen y gravedad.

Al final del embarazo
Si te encuentras en el tercer trimestre del embarazo, te harán un exudado para comprobar si tienes el estreptococo agalactiae, uno de los más comunes entre las mujeres sin que cause síntomas ni enfermedades graves, lo que dificulta su detección. Se estima que 4 de cada 5 gestantes lo tienen en el recto o la vagina, pudiendo causar infección de las membranas placentarias e infección posparto en el recién nacido. Si el exudado confirma que tiene el estreptococo, los médicos te prescribirán los antibióticos necesarios durante el parto, algo que harán siempre y cuando la bolsa lleve rota más de 18 horas.

También es posible que notes la expulsión del tapón mucoso, una mucosidad espesa más o menos manchada de sangre, lo que indicará la proximidad del parto. Esto puede ocurrir 10-12 días antes del nacimiento de tu bebé, cuando el cuello empiece a ablandarse, o bien el mismo día del parto.

Evita infecciones
Para alejar cualquier riesgo de infecciones, puedes tomar esta serie de medidas higiénicas:

  • Utiliza ropa interior de algodón, prendas anchas y evita las medias y otros tejidos sintéticos y ajustados.
  • No es aconsejable usar protectores para las braguitas, ya que dificultan la transpiración. Si los necesitas, cómpralos de algodón cien por cien.
  • Después de orinar, asegúrate de secar bien la zona genital, siempre de delante hacia atrás, para evitar que las bacterias de las heces lleguen a la vagina.
  • Si vas a la playa o la piscina, cámbiate de bañador después de nadar. La misma medida es aplicable a la ropa interior si has hecho ejercicio y sudado.
  • Evita los baños de burbujas, los jabones muy perfumados, el detergente para lavar la ropa con aroma y los productos en aerosol para la higiene íntima.

Asesoramiento: Dra. Carmen Guillén, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital 12 de Octubre, de Madrid.

Laura Jiménez