Dificultades para respirar en el embarazo

Alivia las molestias

La sensación tener dificultad para respirar es un problema muy frecuente en el embarazo. Es como si a la gestante le faltara aire y se cansa antes. Los motivos son varios y las medidas para sentirse mejor también.

 
dificultades para respirar

Con frecuencia, las embarazadas se quejan de que les falta aire. Los lugares cerrados y mal ventilados les pueden incomodar mucho y esta sensación de pesadez respiratoria les provoca cansancio. Aquí están las explicaciones a estas sensaciones y los remedios para sentirse mejor.

Respiración pesada

A medida que tu bebé crece en tu abdomen, la presión que ejerce sobre tu caja torácica aumenta. Empezarás a respirar de forma más pesada en torno al segundo trimestre, cuando la matriz empiece a presionar sobre el diafragma que, a su vez, lo hará sobre tus pulmones que se llenarán con una cantidad menor de aire.

Pero esta no es la única razón por la que notas dificultades para respirar. En tu estado, la sangre transporta más oxígeno hacia la placenta y recoge más dióxido de carbono de lo habitual. Estimulado por la  hormona progesterona, tu cerebro manda estímulos a tus pulmones para que respires más profundamente y frecuentemente. Inhalas y exhalas en torno a un 30 a 40 por ciento más aire en cada respiración. Esta sensación de pesadez respiratoria que te puede preocupar no tiene importancia, tu bebé recibe todo el oxígeno que necesita gracias a estas respiraciones extra y a la mayor cantidad de sangre que transporta tu circulación sanguínea. 

Esta situación irá en aumento porque tu diafragma recibirá mayor presión a medida que crece el bebé en tu tripa. Sentirás alivio cuando se encaje en tu pelvis lo que ocurrirá en las semanas anteriores al parto.

Trucos que alivian

1. Procura estar bien sentada, con la espalda recta y los hombros hacia atrás.

2. No te relajes con tus ejercicios prenatales y procura andar a menudo. La frecuencia cardíaca y la respiración mejoran con la actividad física.

3. Duerme de lado para liberar la presión sobre tu diafragma. Si te resulta más cómodo, usa almohadas o cojines. Coloca uno entre tus rodillas o contra tu espalda.

Si notas la nariz taponada

La obstrucción nasal es otro problema habitual en el embarazo y no tienes que tener alergia o estar acatarrada para padecerlo. Tu mucosa nasal se hincha por el mayor riego sanguíneo que recibe. Al hacerlo se inflama y el conducto se tapona. El tejido nasal también se vuelve más sensible y puedes sufrir pequeñas hemorragias nasales con mayor frecuencia.

Dependiendo de las personas, respirar por la boca puede resultar muy molesto, sobre todo de noche. Si este es tu caso, prueba con las siguientes medidas:

1. Bebe mucha agua para diluir las secreciones nasales.

2. Usa un humidificador, sobre todo si vives en una zona de aire seco.

3. Haz irrigaciones nasales. Antes de acostarte, vierte agua caliente en un recipiente, tápate la cabeza con una toalla y respira el vapor que desprende.

4. Emplea suero fisiológico para hidratar tus mucosas tantas veces como quieras.

5. Duerme con una almohada un poco más gruesa que eleve tu cabeza.

6. Evita los medicamentos de venta libre en farmacias. Si los usas con frecuencia, producen un efecto rebote difícil de controlar y prolongarías el trastorno.

 

Victoria Gómez




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