Cómo tratar el acné en el embarazo

Prevención y cuidados

Cuando surge, suele aparecer en las primeras semanas del embarazo e instalarse hasta que concluya. Es producido por los cambios hormonales asociados a la gestación, más un aumento en la secreción de las glándulas cutáneas. El acné es un problema menor, pero es antiestético y bastante molesto. Algunas medidas de prevención ayudan a controlarlo.

 
el acné en el embarazo

El acné, la obsesión de muchos adolescentes, puede volver a surgir en el embarazo. El motivo, como en muchas molestias de la gestación, es hormonal. La piel de la gestante se puede volver más seca o más grasa, pues se altera la secreción de las glándulas cutáneas. Un cutis con exceso de grasa puede presentar esos molestos granos que afean el rostro, algo que es más frecuente si padeciste acné en la adolescencia.

Lo positivo del caso es que es un problema benigno y que desaparecerá con el nacimiento del bebé. Mientras, unas cuantas medidas de prevención ayudarán a tenerlo bajo control.

Cómo controlar y evitar el acné

Las medidas de higiene diario son la primera medida a tomar para evitar y controlar el acné en el embarazo. Estos son los cuidados indispensables:

1. Cuando te lavas la cara, hazlo sin restregarte la piel para no inflamarla.

2. Evita las lociones astrigentes y las mascarillas que tienden a irritar y pueden empeorar la situación.

3. Ten cuidado con los cosméticos que usas. Los mejores en tu caso son los acuosos y no comedogénicos, estos no obstruyen los poros. Evita los de contenido graso que sí lo hacen.

4. Si notas que el sol empeora el acné, usa protector solar y sombrero.

5. Evita tocarte la cara con las manos y mantén tu cabello limpio y recogido para evitar infecciones.

6. El sudor, el polvo y los aceites contribuyen al acné. Tenlo en cuenta cuando estás al aire libre.

 

¡Ojo con las cremas anti-acné!

Algunas cremas contra el acné de venta libre en farmacias pueden ser contraindicadas o no suficientemente investigadas para un uso seguro en el embarazo. Conviene ser precavida y consultar con tu médico. Es posible que te indique alguna loción o gel que contenga eritromicina o ácido acelaico.

 

Victoria Gómez