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El embarazo y la vista

Atenta a los cambios

Durante los meses de embarazo, tus ojos pueden sufrir variaciones. Te contamos en qué consisten y cuándo debes acudir al oftalmólogo.

vista y embarazo

Más dioptrías en caso de miopía

El aumento de la miopía es uno de los trastornos visuales más típicos del embarazo. La razón la encontrarás, como en otros muchos cambios de esta etapa, en el baile hormonal al que está sometido tu cuerpo. Los estrógenos favorecen la retención de líquido y la hinchazón de algunos tejidos… y la córnea, la membrana transparente que recubre la parte externa del globo ocular, no se escapa de esta situación, algo que posiblemente notes en mayor medida a partir de la semana 31 de gestación. Pero tranquila, este incremento no superará las 1-2 dioptrías, y cuando termines el periodo de lactancia, la situación volverá a la normalidad.
Tu parto. Las pacientes con alta miopía –por encima de 5 dioptrías– suelen tener zonas de debilidad retiniana. Si éstas son extensas o la embarazada ya ha sufrido previamente desgarros retinianos o desprendimiento de retina, puede ser aconsejable realizar una cesárea, y evitar el parto por vía vaginal. Si tu ginecólogo se decide por el parto natural, intentará que no realices un gran esfuerzo durante los pujos y quizás recurra a la utilización de algún instrumento como los fórceps o las espátulas para acortar el periodo expulsivo.
Operación con láser. Si estabas pensando someterte a una operación quirúrgica con láser, éste no es un buen momento. Para que la intervención sea aconsejable es necesario que hayas pasado varios años sin registrar variaciones en tu graduación. Por tanto, hasta finalizada la lactancia no deberías empezar a plantearte esta opción.

Raquel Burgos