Las molestias del embarazo gemelar

Sientes el doble

Si esperas dos bebés una de las primeras dudas que te asaltarán será: ¿tendré el doble de síntomas? Ten en cuenta que tu organismo debe adaptarse a la presencia de dos bebés en tu interior. Tómatelo con paciencia, relájate e intenta disfrutar al máximo de estos meses.

 
tripa con flores

Es probable que tengas el doble de síntomas, aunque varían según la mujer, el embarazo y el trimestre en el que se encuentre. El mejor consuelo para superarlas: piensa que son pasajeras, no graves y consecuencia de las dos vidas que se desarrollan en tu interior.

* Primer trimestre

La revolución hormonal por partida doble es la responsable de la mayoría de las molestias en el primer trimestre. Así, por ejemplo, el nivel de la hormona del embarazo, la gonadotropina coriónica humana –que interviene en la génesis de las náuseas–, es más alto que en los embarazos únicos, por lo que las náuseas y los vómitos son más frecuentes. También lo son el cansancio, el sueño o la sensibilidad de los pechos. Además, el estiramiento del útero puede provocar una mayor necesidad de orinar y pérdidas de sangre, más frecuentes en los embarazos múltiples. Cuando ocurre esto muchas embarazadas se asustan; sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, esas pequeñas pérdidas no tienen importancia. No obstante, si presentas estos síntomas, consulta con tu ginecólogo.

* Segundo trimestre

Llevas dos bebés en tu útero y eso ya se hace notar. El aumento de kilos provoca que te sientas pesada y que empiecen los dolores lumbares y abdominales; también las estrías, que suelen aparecen antes que en las gestaciones únicas. Además, los bebés demandan más hierro y ésta es la época en la que puede surgir la anemia. El edema y la acidez que sufres son causa de las omnipresentes hormonas. El primero es consecuencia de la progesterona, que hace que aumenten los líquidos retenidos en el cuerpo, mientras que la acidez aparece porque las hormonas reblandecen la válvula que se encuentra entre el estómago y el esófago, haciendo que los alimentos asciendan con facilidad.

* Tercer trimestre

¡Ya tienes una enorme barriga! Lo positivo es que queda poco para que veas la carita de tus hijos y lo negativo es que el tamaño de tu vientre te dificulta realizar algunas actividades –incluso, dormir– y ciertos movimientos. Por eso, muchas embarazadas tienen que restringirlos o, incluso, guardar reposo para evitar que el parto se adelante. El ginecólogo decidirá si el reposo debe ser relativo –descansar en casa– o absoluto –estar acostada prácticamente todo el día–. Las contracciones previas, llamadas de Braxton-Hicks, también afectan más frecuentemente a las gestantes de gemelos. No suponen ningún problema: simplemente el útero se prepara para el parto. Las hemorroides, la dificultad respiratoria, los calambres en las piernas o las varices son otras molestias que aparecen al final del embarazo y que son pasajeras.