El nacimiento de gemelos, y la herencia familiar

Un extraño don de la naturaleza

Si excluimos los que nacen por FIV, los gemelos suelen nacer en ciertas familias. Se barajan varios factores para explicar este fenómeno.

 
embarazo gemelar

Tanto los gemelos idénticos como los fraternos suelen nacer en familias donde ya nacieron gemelos tanto por el lado paterno como materno. Se piensa que esta carácter hereditario proviene de ciertas particularidades asociadas a la secreción hormonal familiar. Si bien la tasa de gemelos idénticos es estable en el mundo -entre 3,5 y 5 por mil nacimientos-, la de los mellizos es dispar.

Por lo general, estos son las circunstancias que propician el nacimiento de gemelos: 

* Una mujer con un hermano mellizo ve multiplicadas sus probabilidades de repetir la experiencia por cinco en cada embarazo.

* Las mujeres mayores multíparas conciben mellizos con más facilidad. El hecho se atribuye a factores hormonales.

* Las mujeres altas y delgadas tienen mayores probabilidades que las bajas y delgadas, y las solteras que las casadas. En el primer caso, se sospecha una causa nutricional. Se desconoce la segunda.

* Los embarazos gemelares son más frecuentes en mujeres de raza negra y menos en Asia. En este caso, al factor hereditario, se sumaría el de la nutrición. 

 * En la actualidad, la causa más frecuente de embarazos múltiples son los tratamientos contra la esterilidad como la estimulación ovárica y la fecundación in vitro.

Los mellizos

Para que nazcan mellizos, podemos ayudar a la naturaleza. Tanto fuera como dentro del laboratorio, los mellizos o gemelos dicigóticos nacen de dos óvulos distintos, fecundados por dos espermatozoides durante un mismo ciclo menstrual. Pueden ser concebidos en momentos diferentes y teóricamente, incluso por distinto padre.

Cada mellizo suele crecer con su placenta y en su bolsa amniótica aunque algunas veces, las placentas de los gemelos fraternos se fusionan en una. Los fetos pueden ser de diferente sexo y tendrán el parecido habitual entre dos hermanos.

Los gemelos

Los gemelos monocigóticos son fruto de un mismo huevo que en algún momento a lo largo de los primeros 13 días después de la concepción se divide en dos o más embriones. Tienen el parecido de un clon –mismo sexo, misma apariencia– pues comparten el mismo código genético. Son los embarazos más infrecuentes. Su tasa se mantiene estable en todo el mundo y no sobrepasa los 3 o 4 pares por 1.000 nacimientos.

Si la división se produce antes del 5º día, cada feto tendrá su propia bolsa y placenta. Casi un tercio de los gemelos idénticos nace de placentas totalmente separadas. Pero si ocurre después del día 10, pueden compartir tanto placenta –y circulación sanguínea– como bolsa. Esta situación sólo ocurre en el 4 por ciento de los casos y es mucho más delicada para la supervivencia de los bebés. Entre otras complicaciones, el riesgo de estrangulamiento con el cordón es mayor.

Espectacular aunque muy infrecuente es el nacimiento de siameses. Se achaca a una división incompleta o muy tardía del embrión. Ocurre en una de cada 33.000 a 175.000 nacimientos.

Existen cada vez más pruebas de que puede haber un tercer tipo de gemelos, “semiidénticos”. El caso se daría si un óvulo se divide antes de ser fecundado y cada mitad es fertilizada por un espermatozoide diferente. Los hermanos comparten los genes maternos pero no así los del padre.

Muy parecidos pero no iguales

Aunque el grado de semejanza entre gemelos monocigóticos siempre es grande, depende del momento en el que tuvo lugar la división celular –a más tardío, más semejanza– y de las condiciones de vida dentro del útero. Por su implantación, uno de ellos puede padecer desnutrición y, por lo tanto, tener un desarrollo diferente. Ningún gemelo idéntico tiene las mismas huellas dactilares. Suelen ser lo bastante diferentes para que sus padres los reconozcan. Aun así, no hay en la naturaleza dos seres más parecidos que los gemelos monocigóticos.
Fascinado por el hecho de que, a pesar de su gran parecido físico, uno siempre resulta más atractivo que el otro, el cirujano plástico David Teplica recopiló unos 6.000 retratos de gemelos. Así pudo comprobar que las características secundarias en la cara y la cabeza –remolinos del pelo, pecas, localización de acné juvenil, primeras canas o arrugas...– están genéticamente programadas. Otra curiosa peculiaridad de los gemelos: el 35 por ciento es  zurdo, el doble que en la población general.

El síndrome del mellizo desaparecido

Desde que las ecografías en etapas muy tempranas de la gestación se han convertido en un procedimiento de rutina de la atención prenatal, se ha visto que gran parte de los embarazos que inicialmente fueron de mellizos terminan con un solo bebé. El fenómeno se conoce como “síndrome del mellizo desaparecido” e indica que la concepción de mellizos es más frecuente de lo que parece. Cuando la gestación de un mellizo se interrumpe antes de la semana 12, la placenta se reabsorbe y el embrión “desaparecido” no deja otro rastro que, en ocasiones, un pequeño sangrado vaginal. Si el accidente se produce después de esta fecha, se va apergaminando y se expulsa junto con la placenta en el momento del parto. Algunos genetistas calculan que uno de cada ocho embarazos podría empezar siendo gemelar.

Magda Campos