En verano, come y bebe sano

Precauciones con los alimentos

Helados, aperitivos, meriendas al aire libre... En verano, seguir una dieta supersana parece misión imposible. No tanto si eres una embarazada precavida.

 
embarazada con sandía

El embarazo no te obliga a privarte de estos "vicios estivales" que te gustan tanto pero sí a actuar con sentido común. Sé prudente a la hora de elegir los alimentos para ti y para él y recuerda que las altas temperaturas pueden haber hecho mella en un plato en apariencia apetitoso.

Los alimentos con más riesgo

En esta época del año, las intoxicaciones alimentarias están a la orden del día. Las altas temperaturas son el principal aliado de bacterias como la salmonela, que crecen y se multiplican rápidamente con el calor. Pueden encontrarse en alimentos de origen animal poco cocinados o crudos y en el agua no clorada, sin alterar el color, sabor ni aspecto de éstos. La única manera de evitar ingerir alimentos en mal estado es asegurarse de que esté bien cocinado. Por tanto, prescinde de carne, pescado, marisco pollo y huevos poco hechos, de las natas y cremas de los pasteles. Platos como ensaladilla rusa o tortilla poco cuajada sólo deberían tomarse en casa o en lugares de total confianza. 

Los helados

Lo ideal sería que la fruta y la leche fueran su componente principal pero la realidad es que el auténtico protagonista de los helados es el azúcar -además de la nata- lo que los descarta como remedio para calmar la sed. Una buena idea es prepararlos en casa con fruta y miel o fructosa en vez de azúcar. Los de sandía y melón son muy refrescantes.

Receta: Machaca la fruta que más te apetezca con el zumo de medio limón, endúlzalo y pon la mezcla en una cubeta e introdúcela en el congelador. En cuanto empiece a congelarse, vete removiendo de vez en cuando para romper los cristales de hielo que se van formando. Una vez medio congelado, vuelve a remover bien e introdúcelo de nuevo en el congelador hasta que el helado esté listo. Obtendrás un alimento rico en vitaminas y minerales.

El agua

Si estás de viaje y dudas de la calidad del agua del grifo, opta por la envasada. No olvides que con ella, habrán lavado las verduras de la ensalada y la fruta de modo que si no te ofrece las garantías suficientes prescinde de las verduras crudas y pela la fruta antes de consumirla. En bares y restaurantes, pide siempre agua mineral y olvídate de los cubitos de hielo. 

El "tapeo"

El aperitivo es la comida estrella de las vacaciones y no se trata de prescindir de este pequeño placer. Sí de consumir las tapas que menos engordan. Las tapas que debes mirar con lupa son las que se pueden estropear con el calor:

  • Asegúrate de que no han permanecido horas a la intemperie, expuestos sobre el mostrador, sin refrigerar.
  • Evita las raciones que lleven salsa o mayonesa.
  • Las tortillas de los establecimientos no se hacen con huevo, sino con una especie de sucedáneo en polvo para evitar que el alimento se estropee. No obstante, para mayor seguridad, pregunta primero.

La comida de encargo

Pizzas, hamburguesas, bocadillos... no son los alimentos más sanos para una embarazada pero son un recurso socorrido par una comida o cena improvisada. No hay problemas para que los tomes de vez en cuando, pero como siempre se quedan cortos en algún nutriente -sobre todo en vitaminas y minerales- completa con ensaladas o fruta y con un yogur de postre.

La comida recalentada

Es habitual que nos preocupemos por lo que nos sirven fuera de casa y olvidemos que las intoxicaciones alimentarias no dejan de ser frecuentes en los propios hogares:

  • Lávate bien las manos antes y después de cocinar, y en cada interrupción que hagas -para atender el teléfono, abrir la puerta, etc...- y mantén bien limpias las superficies e instrumentos de trabajo.
  • Baja la temperatura de tu frigorífico para asegurar una correcta refrigeración de los alimentos que guardas en él. Procura tomarlos nada más cocinarlos. Si han de esperar, guarda el plato en la nevera y asegúrate de calentarlo bien. Si lo haces en el microondas, espera a que hierva unos minutos antes de retirarlo.
 

Maite Izquierdo