Cómo tomar el sol en el embarazo

Extrema tus precauciones

Las transformaciones hormonales y físicas que se dan en el embarazo hacen que tu piel sea más sensible a algunas afecciones, como las estrías o las  manchas. En verano, los rayos del sol puede dañarla aún más. Descubre cómo tomar el sol de manera seguro para ti y para tu bebé.

 
Tomar el sol

Vacaciones de verano parece ser casi siempre sinónimo de sol. Este año estás embarazada y te preguntas si podrás tomar el sol como en otras ocasiones. La respuesta es sí pero tomando más precauciones que nunca. Sigue estos consejos, que te serán de gran utilidad:

- Si vas a la playa, aplícate una crema de alta protección solar –de un 50+– en todo el cuerpo media hora antes de la exposición.

- No te pongas al sol en zonas con mucha radiación reflejada. En la playa, la arena refleja un 60% de luz solar y el agua un 40%. Por tanto, permanece siempre a la sombra y con un gorro.

- Usa filtros físicos para evitar el sol, como ropa fina y ligera, de algodón fino o lino.

- En un principio, no hay problema en que tomes el sol en la tripa siempre que apliques crema con protección solar.

- Cuidado con las quemaduras. Son peligrosas en cualquier momento de la vida, pero más aún durante la gestación por lo que tu objetivo prioritario debe ser evitarlas. Cuando la piel se enrojece o se quema, el feto puede sufrir de forma directa. Se sabe que la luz ultravioleta A, que es la radiación que pigmenta, disminuye mucho las defensas de la piel, haciendo desaparecer células que nos protegen de agresiones externas e infecciones.

- Si tienes manchas en la cara y la zona del escote, lo que se conoce como cloasma, deberías evitar tomar el sol pues puede agravarlo e incluso hacer que aparezca en mujeres que nunca lo han tenido.

Asesoramiento: Dr. José Luis Díaz Pérez, dermatólogo.

 

Laura Jiménez




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