La forma de la tripa y el sexo del bebé

¿Mito o realidad?

Cuando no existían ni ecografía ni pruebas de diagnóstico prenatal, el sexo del bebé era un secreto que se mantenía bien guardado hasta el nacimiento. Muchos veían en la forma de la tripa un signo precursor. Al fin y al cabo, las probabilidades de acertar eran alta, tanto como el 50 por ciento. En realidad, la forma de la tripa de la embarazada responde a otros motivos. 

 
barriga

En España, el método más popular para adivinar el sexo del bebé consistía en analizar la forma del vientre de la embarazada. Una tripa redonda, anunciaba niña. En cambio, un vientre puntiagudo pronosticaba el nacimiento de un varón. La forma del abdomen materno no cambia en función del sexo fetal. Acertar era fruto de la casualidad.

Durante las primeras semanas de gestación, la tripa mantiene su clásica forma de pera, pero a medida que avanza el primer trimestre, el fondo se hace más globuloso y llega a ser casi esférico al final de éste. Posteriormente, aumenta más rápidamente en longitud que en anchura, por lo que termina siendo ovoidal. Al final de la semana 12, el útero ya es demasiado grande para permancecer dentro de la pelvis, entra en contacto con la cavidad abdominal y desplaza los intestinos hacia arriba y hacia los lados. Alrededor de la semana 22, alcanzará la altura del ombligo. Al elevarse, gira generalmente hacia la derecha, con lo que dirige su borde izquierdo más hacia adelante.

Cuando el embarazo llegue a su fin, medirá unos 35 cm de largo y 23 de ancho. Habrá pasado de tener un volumen de 5-10 mL a unos 5 litros y de pesar 70 g a alcanzar los 1.100 g.

Otros mitos curiosos sobre forma de la tripa y sexo del futuro bebé

* En Egipto y Borneo, se decía que el feto que se mueve lentamente era niña, el que se mueve rápida y bruscamente, un niño.

* En Serbia, si sentías que el feto se movía fuera de casa, era niña. Si ocurría en casa, iba a nacer un niño.

* En India, los pezones negros se relacionaban con los varones y el vientre alargado con las niñas.

 

Raquel Burgos