El yodo, vital en el embarazo

Solo el 20-25% de las embarazadas lo toma

13/05/2009

Como ya se demostrase con el ácido fólico, se ha constatado que tomar suplementos de yodo en la etapa preconcepcional, durante el embarazo y la lactancia reduce las malformaciones en el bebé.

 
Yodo

En nuestro día a día, una dieta equilibrada facilita que consumamos las cantidades necesarias de yodo para producir hormonas tiroideas. Sin embargo, durante el embarazo es necesario tomar un suplemento de este mineral para que el bebé disponga de suficientes hormonas con que conseguir un desarrollo cerebral correcto.

Según las conclusiones de la Jornada de debate sobre la prevención durante el embarazo, de las deficiencias en el recién nacido, causadas por déficit moderado de yodo, celebrada en Granada y organizada por GeYen, es recomendable que la mujer comience a tomar yoduro potásico desde tres meses antes del embarazo, acompañado de ácido fólico y vitamina B12. Así mismo, se insistió en que la dosis entre 200 y 300 microgramos diarios de yodo se administrará hasta que finalice la lactancia.

No hay inconveniente alguno en que una mujer que está intentando quedarse embarazada y no lo consiga tome suplementos de yodo. No perjudica a la futura mamá.
La necesidad adicional del mineral durante el embarazo y la lactancia no puede suplirse con el consumo de sal yodada, pues no reúne la cantidad necesaria y constituye un riesgo cardiovascular de primer orden. Tampoco consumas polivitamínicos ya que, además de ser mucho más costosos, no reúnen las vitaminas y minerales que la embarazada necesita en las cantidades adecuadas y sí una enorme cantidad de algunos que tu estado no requiere.

Así, si estás pensando quedarte embarazada o ya lo estás, pide a tu médico que, al igual que ya te habrá prescrito ácido fólico, te recete yodo, financiado por la seguridad social, barato y muy útil para el futuro de tu pequeño.