Con asma, más riesgo de parto prematuro

Las crisis asmáticas aumentan el riesgo de parto prematuro

Las mujeres asmáticas deben controlar especialmente su enfermedad durante el embarazo debido al riesgo de que el parto se adelante. La clave está en la evitación de los alergenos y en el seguimiento estricto de las terapias prescritas por su médico

 
Embarazada en el médico

El asma no es un factor de riesgo en el embarazo. Cualquier mujer con esta enfermedad puede ser madre sin que surjan problemas de salud para ella o su hijo. Eso sí, los expertos advierten de la importancia de controlar las exacerbaciones asmáticas durante la gestación.

Y es que estudio de la Universidad de Nuevo México, en Albuquerque (Estados Unidos), ha revelado que las mujeres asmáticas que no tienen un adecuado control del asma durante la gestación tienen un riesgo más elevado de tener un parto prematuro. ¿Y qué entienden los autores de la investigación como “inadecuado control” de la enfermedad? Pues la aparición de síntomas –como la silibancia, la tos seca o la dificultad para respirar– que alteren el sueño o la actividad diaria.

Por eso, el estudio recomienda a las embarazadas que sigan de forma estricta las recomendaciones de su médico, incluso, si éste considera la necesidad de seguir con el tratamiento farmacológico, y que eviten en lo posible el contacto con el alergeno.