Un embarazo sin varices

Luce piernas bonitas

Mientras, algunas mujeres tienen varices y estrías con solo un hijo, otras muestran unas piernas envidiables después de haber dado a luz varias veces. Pero al margen de la genética, la prevención sigue siendo básica. Las secuelas que puedan quedarte en las piernas tras el embarazo dependen en gran medida del cuidado que les prestes.

 
cuidado de la piel

Durante el embarazo, son muy comunes los problemas circulatorios. Y es que el volumen sanguíneo aumenta hasta un 20 por ciento, lo que, unido al crecimiento del útero y al incremento de peso, provoca una mayor presión sobre las venas pélvicas. La circulación sanguínea se vuelve deficiente, sobre todo en las extremidades inferiores. A la vez, el organismo produce más hormonas para adaptar el cuerpo a la maternidad y más líquidos para que los tejidos soporten el desarrollo del bebé.

Y tantos cambios por dentro se tienen que notar por fuera. A medida que el bebé crece, toda esta actividad interna se va traduciendo en edema y tobillos hinchados por la retención de líquidos. Con ello, aumenta el riesgo de padecer varices y pequeñas arañas vasculares –un tipo de venas varicosas más pequeñas, generalmente de color rojo.

Cómo prevenir las varices

* Duchas frías. Para mejorar la circulación sanguínea, nada como una ducha fría o una que combine frío y calor. 

* Haz ejercicio. El ejercicio regular –natación, pilates, caminar...– durante al menos 15 minutos diarios, o realizar ejercicios circulatorios específicos, como rotaciones de tobillos o estiramiento de piernas también mejora la circulación sanguínea. También es importante evitar estar mucho tiempo sentada o de pie, cruzar continuamente las piernas y llevar tacones de más de 5 centímetros.

* Piernas en alto. Duerme o descansa con las piernas elevadas. En los casos de una circulación muy deficiente y gran retención de líquidos, es posible recurrir a la medias de compresión.

* Depílate con cera fría, cuchilla, depiladora eléctrica. Las ceras calientes causan una vasodilatación que agravará los problemas ya existentes de retención de líquidos. Una vez hayas dado a luz y pasada el periodo de lactancia, la depilación láser es la opción más duradera.

* Hidrata tu piel. Si te aplicas un producto exfoliante, tendras la garantía de que la piel estará más sana y absorberá mejor las cremas. Aplícalas con un masaje ascendente para paliar la retención de líquidos –hay cremas que descongestionan las extremidades y proporcionan un gran alivio–, y si es necesario, recurre a un gel frío específico para activar la circulación, que también ayudará a prevenir varices.

* Come sano. Una dieta rica en fibras, con mucha verdura y fruta, ayuda a prevenir las varices; y si evitas la sal, tendrás menos retención de líquidos. También debes reducir el consumo de condimentos, especias, fritos y comidas picantes, alimentos todo ellos que aumentan el riesgo de aparición de venas varicosas.

 


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