Cuida tu cutis en el embarazo

Haz frente a todos sus problemas

Manchas, grasa, deshidratación... Con la gestación, la piel de tu rostro está sujeta a muchos cambios. Aprende a hacer frente a ellos con estos sencillos consejos.

 
Cutis

Llevas años usando la misma crema hidratante y ahora te ves obligada a cambiar porque parece no servirte. No te extrañes. Durante el embarazo puedes desarrollar hipersensibilidad a algunos componentes de los cosméticos. ¿Las culpables? Las hormonas, que te harán enfrentarte a tres problemas fundamentales en tu rostro.

Manchas

El aumento de progesterona y estrógenos de la gestación estimulan la producción de melanina en tu piel, con el consiguiente riesgo de que aparezcan manchas. Estas pequeñas marcas, que afectan más a las mujeres de piel morena y suelen aparecer en el cuarto mes de embarazo, se conocen como cloasma, paño o máscara del embarazo, ya que se concentran en la frente, mejillas, bigote y nariz. También pueden aparecer en el pecho.
Nuestro consejo: evita ponerte al sol y usa una crema con factor de protección solar todo el año y a diario. Aunque suelen desaparecer dos o tres meses depués del parto, una crema despigmentante compatible con la lactancia puede acelerar el proceso. El peeling químico y los tratamientos con láser son la última opción con que cuentas si se mantienen, pero siempre deberás tener mucho cuidado con el sol porque pueden volver a aparecer bajo sus efectos.

Exceso de grasa

Si estás en el primer trimestre del embarazo, puede que compruebes con extrañeza que tienes granitos y acné, sobre todo si lo padeciste en la adolescencia. Según algunos dermatólogos, se debe a que tu sistema inmune baja la guardia para que el bebé se instale en tu útero y todas las bacterias y gérmenes que causan la aparición de granitos se multiplican. Recuerda que todos los productos antiacné está contraindicados durante la gestación porque sus componentes químicos pueden dañar al feto.
Nuestro consejo: usa un exfoliante mecánico –evita el químico– para limpiar tus poros. Este tipo de peeling contiene pequeñas partículas que arrastran las impurezas por fricción y aportan más luminosidad a tu rostro.

Deshidratación

Una vez más las hormonas tienen la culpa del descenso de grasa de tu piel y el aumento de la sudoración, lo que hace que pierdas más agua y tu cutis pase del aspecto graso del primer trimestre a otro apagado, sin brillo, más seco y sensible.
Nuestro consejo: hidrata tu piel diariamente con aceites naturales de alto poder hidratante, como el de rosa de mosqueta o de almendras dulces o cremas.

 

Laura Jiménez




Elige y compra en Amazon