Embarazo y dieta Dukan

¿Se puede seguir?

¿Qué hacer si has seguido la dieta Dukan y te quedas embarazada? ¿Es segura?, ¿cómo tengo que readaptarla?, ¿debo aumentar la ingesta de algunos alimentos? Respondemos a esta y otras cuestiones.

 
embarazada comiendo

La dieta Dukan se ha hecho famosa gracias a la rapidez con que se pierde peso con ella y la sencillez de seguirla al hacernos consumir alimentos de uso muy común como las proteínas y las verduras.Sin embargo, como todas las dietas restrictivas, somete a nuestro cuerpo a algunas carencias nutricionales, sobre todo en el caso de las vitaminas y los hidratos de carbono. Es por eso que mucha mujeres se preguntan si pueden mantenerla durante el embarazo o cómo han de adaptarla para no ganar demasiado peso.

"Muchas mujeres me contactan por este tema. Han perdido cinco o seis kilos siguiendo mi método y se quedan embarazadas. No hay que olvidar que las mujeres que tienen un sobrepeso de 20 a 30 kilos tienen embarazos de riesgo porque tienen una probabilidad mayor de padecer  diabetes o  hipertensión arterial. Entonces, les recomiendo seguir la  fase de consolidación, eliminando el día de proteínas puras. Con esta dieta, no deben engordar más de 12 kilos hasta el parto. Los ginecólogos me suelen felicitar porque el hecho de que no engorden más previene muchos problemas", explica el Dr. Dukan.

La fase de consolidación es la que se debe seguir hasta que se estabiliza el peso después de la etapa de adelgazamiento. Se caracteriza por una dieta rica en vegetales, carnes o pescados  que se pueden elegir en una larga lista de posibilidades y un día de proteínas puras que el Dr. Dukan elimina al adaptarla a las embarazadas. Se mantiene la ración de salvado al día, el alimento-rey del método que resulta ser un provechoso aporte de fibra para la embarazadas con tendencia al estreñimiento. Se completa con los siguientes alimentos:

  • Las carnes prohibidas en otras fases como la carne de cerdo, cordero o pato se pueden comer procurando evitar los trozos con mayor contenido en grasa.
  • 1 fruta o ración al día: cualquiera excepto el plátano, las cerezas, las uvas y los frutos secos.
  • 2 rebanadas de pan integral al día. En el desayuno o para cualquier momento del día. Se puede tomar en tostada con queso fresco desnatado o mantequilla o margarina light. También en sándwich con pavo, jamón, etc.
  • 1 ración de queso al día. Corresponde a 40 gr de queso. Elegir los que contengan la menor cantidad de grasa y desterrar los fermentado.
  • 2 raciones de pasta, arroz, legumbres o patadas a la semana. Prepararlos con muy poca grasa, por ejemplo salsa de tomate.
  • 2 comidas de gala a la semana. En estas comidas, se puede comer de todo con la condición de nunca repetir plato.

Es por lo tanto, una dieta equilibrada con pocas grasas, poco azúcar e hidratos de carbono bajo control.

 

Magda Campos