El café en el embarazo ¿Hay que evitarlo?

Bajo control

04/11/2008

El café es una bebida estimulante que puede crear adicción. Si estás embarazada y eres de esas personas que echan mano de una taza de café varias veces al día, conviene revisar tus hábitos. Está demostrado que no le conviene nada a tu futuro bebé. 

 
taza de café

No cabe duda: a tu bebé no le conviene compartir contigo tu adicción a la cafeína. Y es lo que hace cada vez que te tomas una taza de esta bebida que te gusta tanto.

Las consecuencias de pasarse con el café

Numerosos estudios han relacionado el abuso de cafeína durante el embarazo con determinadas complicaciones en la gestación –como la  hipertensión– o riesgos para la salud del feto. Pero además, una investigación publicada en 2008 en el British Journal of Medicine reveló que ingerir 5 o más tazas de café al día en la gestación puede provocar que el bebé nazca con bajo peso. La ingestión regular de café en gran cantidad puede alterar el normal desarrollo del bebé en su peso pero también en su circunferencia cefálica. 

Al nacer, los  bebés con bajo peso tienen problemas para conservar su temperatura corporal y mantener cifras apropiadas de glucemia. Su adaptación al medio extrauterino es más dificultosa. 

Sin embargo, en general no se observó efectos nocivos cuando el consumo se limitaba a 200 miligramos, el equivalente a dos tazas de café al día. Una solución para las muy adictas es sustituir las tazas por encima de esta cantidad por café descafeinado

Otras bebidas contienen sustancias parecidas a la cafeína: el , las bebidas con cola, el chocolate. Se puede limitar el contenido en teína, abreviando el tiempo que el té está sumergido en el agua caliente. En vez de dejarlo 3 o 4 minutos, retira la bolsita tras un minuto de infusión y la densidad de teína se reducirá considerablemente. Procura sustituir las bebidas gaseosas por zumo de fruta natural. En cuanto al chocolate, tómalo con medida y todo irá bien.

 

Victoria Gómez




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