Los celos entre hermanos

Cómo combatirlos

Si acaba de tener un hermano, lo normal es que tu hijo sienta celos. Son la señal de aviso de su miedo y sus sentimientos, justificados o no, a ser desplazado o minusvalorado. Gestionar este delicada etapa con acierto es fundamental para que no deje rastro en su posterior relación con él.

 

Muchos pequeños, que estaban deseando tener un hermanito, se llevan una gran decepción cuando el nuevo bebé entra en sus vidas, al comprobar que la nueva situación no es tan divertida como esperaban: el bebé necesita atención permanente, interrumpe continuamente y encima no sirve para jugar. Tu hijo puede sentir que todas sus expectativas se desvanecen y, para colmo, su situación de privilegio con papá y mamá se ve en peligro por culpa del nuevo miembro. Es el caldo de cultivo de los celos.

Los celos se pueden prevenir 

• Explícale que los bebés necesitan mucha ayuda porque no saben hacer nada solos. Enséñale fotos y vídeos de cuando él era bebé para que vea que su situación era la misma.

• Cuéntale tu propia experiencia con tus hermanos. Le ayudará comprobar que, aunque al principio el bebé es un poco “rollo”, con el tiempo un hermano termina siendo un buen amigo con el que jugar.

• Enséñale cómo tratar al bebé. Pídele su colaboración en tareas sencillas como hacerle reír, cantarle una nana o darle un biberón. Así no se sentirá desplazado, sino que estará orgulloso de ser útil y de que confiéis en él.

• Los mimos, cariños y halagos deben dedicarse por igual a los dos hermanos. Conviene pedir la colaboración de vuestros amigos y familiares para que cuando vayan de visita a casa no se centre toda la atención en el bebé.

• Mostrarle vuestra comprensión es lo que más le ayuda en estos momentos. Al mismo tiempo, puedes aprovechar para lanzarle mensajes sobre lo bueno que es ser mayor y lo orgullosos que os sentís de él. Por ejemplo, si un día se enfada porque tenéis que interrumpir un juego para cambiar un pañal, en lugar de enfadaros diciéndole que es muy mayor para tener celos de un bebé, es mejor decir –“qué fastidio, otra vez a cambiarle, que bien que tú ya sepas ir al baño sólo”.

De repente, se vuelve celoso

Los celos entre hermanos pueden surgir en cualquier momento y por cualquier circunstancia. Pero se pueden evitar o combatir si los padres adoptan una actitud sin ambigüedad, que deje claro que su cariño se reparte por igual entre ellos, a pesar de las diferencias.

• No hagas comparaciones.

• Deja claro que la diferencia de trato o de privilegios se debe a la edad y a la responsabilidad de cada uno.

• Enséñales a compartir pero, al mismo tiempo, a respetar la intimidad y las propiedades del otro.

• Comparte con ellos intereses y aficiones, aunque las de uno te motiven más que las del otro.

• Valora siempre el esfuerzo realizado más que los resultados; así el hijo más brillante no destacará siempre por encima de su hermano.

 

Ísar Monzón




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