Juegos para aprender a ser flexible

Un valor fundamental para actuar de forma toleranct

Es necesario preparar al niño para que desarrolle una actitud abierta y un pensamiento que le permita encontrar solución a los problemas por diversas vías.

 
Flexibilidad

La persona flexible es aquella que no se sujeta a normas estrictas, a dogmas o a trabas. Se ajusta con facilidad a la opinión, voluntad o actitud de otros. Acepta y se adapta a los cambios según las circunstancias o necesidades. Reconoce que se puede estar equivocado, no es rígida. En una sociedad tan cambiante como la nuestra, este valor le será muy útil al niño ahora y en el futuro.
Cuéntale a tu hijo el siguiente cuento:

"La ranita verde"

Cerca de un caserío, las lluvias formaron una gran charca. En ella buscó refugio la mamá de Ranita verde y todos sus hermanitos.
Una mañana tibia y soleada salió de la charca la ranita verde. Su piel era tan verde que brillaba con los rayos del sol y estaba tan linda que hasta ella se encontró hermosa cuando se vio en el espejo del agua. Entonces pensó que bien merecía tener una vida alegre y despreocupada. No trabajaría más, ni siquiera para ayudar a su familia.
Saltando y saltando se acercó a un árbol donde un pájaro carpintero trabajaba muy duro. Él abría un hueco en el tronco.
_”¿Quieres jugar amigo?”, le dijo la ranita verde
_”Imposible Ranita verde”, contestó el pájaro carpintero, “debo quitar los gusanitos que hacen daño a este árbol amigo, hay otros momentos para jugar.”
_”¡Cuánto lo siento, para luego es tarde!” respondió la ranita verde, “porque te pierdes una gran diversión, allá tú que eres tan bobo que solo piensas en trabajar.”
“Te equivocas ranita, respondió Carpintero, “si en este cuento hay algún bobo, esa eres tú, si piensas vivir sin trabajar, tu no sabes que el que no trabaja no come.”
Pero la ranita no oyó el consejo del pájaro carpintero, y siguió su camino diciendo que el carpintero estaba equivocado y que la razón la tenia ella, pues la vida es para gozarla.
Saltando y saltando llegó hasta una campanilla blanca. En la campanilla había una abeja.
“¿Quieres pasear?”, le preguntó la ranita
_”Imposible”, le respondió la abeja.”Debo sacar todo el dulce de esta flor para llevarlo a mi colmena, pasearé más tarde.”
_”¡Cuánto lo siento!, tú te lo pierdes, ya te pesará, pues la vida es para gozarla”, dijo la ranita a la abeja.
_”Espera un momento Ranita”, le dijo la abeja, “estás equivocada, tu manera de pensar y actuar no es correcta, por eso te voy a dar un consejo: En la vida hay un tiempo para cada cosa, y todo no es pasear y jugar hay un tiempo para trabajar y si no lo haces vas a pasar grandes apuros.”
Pero la ranita pensó que la abeja también estaba equivocada - “Yo si soy inteligente pues mientras ellos trabajan yo juego y paseo, y como yo tengo la razón, pierden su tiempo pues nadie me hará cambiar de opinión.”
Pasaba por allí una niña que la escuchó y le preguntó: “¿Por qué dices eso Ranita verde, porqué no oyes la opinión de los demás? No siempre tiene uno la razón, hay que tomar en cuenta el criterio y los buenos consejos de los demás, a veces uno está equivocado y debe cambiar la forma de pensar y de hacer las cosas.”
_”Yo no tengo que cambiar mi forma de pensar y hacer las cosas, pues yo sé que yo tengo la razón, hago solo lo que me gusta y se acabó”, contestó la ranita y saltando y saltando siguió su camino.
No llevaba mucho tiempo saltando cuando se dio cuenta que tenía hambre, mucha hambre, pero no importaba la vida hay que gozarla. Pasó otro rato mas y su estómago le pedía a gritos, aunque fuera un gusanito.
“Volveré a mi charca”, se dijo, “cogeré provisiones que seguramente mi madre me dará y saltaré por los montes y charcas jugando y paseando.”
Cuando llegó a la charca donde estaba su familia y le dijo a su madre que le diera provisiones, esta le contestó:
_”Todo el mundo te aconsejó y no quisiste cambiar de opinión, ahora arréglatelas como puedas y goza la vida, pero sin comer, porque el que no trabaja no come”.Y el pájaro carpintero que andaba cerca agregó: _”Y el que no oye consejos no llega a viejo.”

Pregunta a tu hijo

¿Te gustó el cuento?
¿Qué has aprendido con este cuento?
¿Es la ranita verde un animalito flexible? ¿Por qué?
¿Es rígida? ¿Por qué?
¿Te gustaría ser cómo ella?
¿Por qué el pájaro carpintero le dijo que el que no oye consejos no llega a viejo?

Para colorear

Si queremos podemos dar al niño el dibujo de la ranita verde para que lo coloree como más le guste.
Pincha aquí para obtener la lámina de la ranita verde.

Asesoramiento: Un juego elaborado por la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI)

 


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