Las mejores técnicas de estudio

Objetivo: aprobar a fin de curso

El temido suspenso en junio empieza a ser más que una amenaza. Tu hijo lleva varias evaluaciones trayendo insuficientes, y aunque quedan pocos meses de curso, aún está a tiempo de remontarlo con unas buenas técnicas de estudio.

 
Las mejores técnicas de estudio

Suspender no siempre es cuestión de falta de estudio. La mayoría de las veces es un problema en la forma de estudiar. El tiempo no cunde, porque el niño no está entendiendo lo que estudia. Está aburrido y desconcentrado o no está fijando sus esfuerzos en las partes clave de la educación que se le imparte. Para ayudar a tu hijo a aprovechar al máximo su tiempo delante de los libros ten cuenta las siguientes pautas.

Lo primero: organización

La organización es básica y hay que tener en cuenta tanto el espacio como el tiempo. Para realizar un buen estudio, la mesa y el material de trabajo deben estar siempre ordenados y a punto. De esta manera se evitan las distracciones que pueden provocar objetos innecesarios y la pérdida de tiempo que supone levantarse cada vez que uno necesita algo.
Respecto al tiempo, es conveniente colgar de la pared un horario de clase (elige e imprime el que más de guste entre los que hemos preparado) y realizar un horario semanal en el que quede reflejado cómo se va a organizar cada día y cuánto tiempo le va a dedicar a cada materia. Aquí encontrarás un Calendario Escolar para imprimir. A partir de los diez años puede ser el propio niño el que lo confeccione, con ayuda de sus padres. Tened en cuenta los deberes que debe entregar, las asignaturas que domina y a las que necesita dedicar más esfuerzo, las pausas para descansar... Después, pon atención a estos tres pasos:

  • Lectura comprensiva: anima a tu hijo a que pregunte todas sus dudas y enséñale a buscar en el diccionario aquellos términos que no conoce.
  • Subrayar: ahora que comprende el texto, puede reducir el contenido subrayando lo básico.
  • Resumir: conviene que el niño realice un resumen escrito de lo que tiene que aprender.

El repaso

Tras estos pasos, lo más probable es que ya haya asimilado el contenido; sólo queda repasar de vez en cuando. Una manera eficaz y divertida puede ser haciendo fichas que lleven una pregunta en el anverso y la respuesta en el reverso. El niño –o tú– lee la pregunta y trata de contestarla. Las que falle, las pone en un montón para revisarlas. Cuando una tarjeta se contesta siempre bien a lo largo de varias semanas, se retira para ir dejando hueco a nuevas tarjetas con temario diferente.

 

Ísar Monzón