De 5 a 8 años: juegos para repasar lo aprendido

Un verano sin deberes

¿Temes que tu hijo olvide este verano lo aprendido el curso pasado, pero no quieres agobiarle con deberes? El juego será tu mejor aliado. Repasará sus lecciones sin esfuerzo y con mucha ilusión.

 
Repasar lo aprendido

No solo los libros de repaso escolar y las clases de verano les ayudarán a mantener fresca su memoria. Los juegos contribuyen a su desarrollo intelectual, estimulan su imaginación y amplían su cultura.

Cuadernos de verano

Las vacaciones dan mucho de sí para crear un cuaderno de verano. Antes de salir, compra un cuaderno de dibujo y llévate un estuche con lápices de colores, ceras, pegamento, tijeras y goma de borrar. Cada día, anímale a que dibuje o narre si ya sabe escribir todo lo que ha vivido. Excursiones, el menú del día, juegos... todo es tema para el relato. Pegad las entradas a los sitios, las postales y las fotos, la factura del restaurante, mapas, folletos... todo lo que habéis ido guardando a lo largo del día de vacaciones tiene cabida en vuestro cuaderno de verano. Pasados los años, esta actividad didáctica os proporcionará el mejor de los recuerdos. 

Para que te sea más fácil, hemos confeccionado un  Cuaderno de Verano para imprimir con muchos pasatiempos y actividades dirigidos a niños entre 5 y 10 años

Tareas entretenidas

  • En la playa: para que tu hijo repase la noción de peso y volúmen, dile que coja dos cubos de playa de distinto tamaño. Uno lo llenará de agua y el otro de arena. ¿Cuál pesa más? Propónle llenarlos para que pesen igual o que el agua pese más que la arena. El anticuado, pero siempre eficaz, juego de la petanca también es ideal para que los niños calculen medidas, en este caso distancias, que se mide en palmos y pies –si el niño tiene 5 o 6 años- o con un metro si es más mayor y sabe calcular. Aquí puedes ver muchos más juegos para la playa.
  • Si vas a la montaña: una actividad tradicional que encanta a los niños es hacer un herbario. Se trata de recoger hojas de los árboles, secarlas, clasificarlas y reconocer a qué planta pertenecen. Si el niño tiene entre 5 y 6 años, podrá diferenciarlas por su forma, color y descubrir si son caducas o perennes. Si es más mayor, hará clasificaciones más complejas y reconocerá de qué árbol son. Seguir las huellas de los animales es también una forma muy divertida de aprender, si estáis haciendo una ruta por la montaña. En el bosque no es difícil encontrar huellas de conejos, jabalíes o zorros, plumas de ave, nidos y madrigueras. Jugad a adivinar a qué animal pertenecen y aprovecha para explicar a tus hijos qué tipo de casa se construyen los pájaros y los animales terrestres, por qué son diferentes y qué materiales utilizan.
  • En el coche: durante el viaje, los paneles de tráfico, los carteles de publicidad y las matrículas de los coches ayudarán a tus hijos a practicar la lectoescritura. Los más pequeños podrán identificar letras y números y los mayores leer textos, hacer sumas, restas o multiplicaciones y reconocer los números pares e impares de las matrículas. Aquí puedes ver otros juegos para los viajes.
 

Gema Martín




Elige y compra en Amazon