¿Conviene premiar o castigar las notas del cole?

Cómo actuar ante los resultados escolares

¡LLegan las notas del cole! Tras varios meses de duro trabajo, os preguntáis si conviene premiarle por lo bien que lo ha hecho o hay que castigarle si suspende. Todo dependerá de vuestro sistema educativo.

 
Colegio

Muchos días de esfuerzo y trabajo se resumen en un boletín de notas con algunos bienes, notables, sobresalientes y puede que algún suspenso. Si te preguntas si debes premiar sus notas o castigarle por no haber aprobado, ten en cuenta que los niños deben conocer durante el curso escolar cuáles son sus obligaciones y si serán premiados o sancionados por la consecución de las mismas o no. Y cuanto más claras estén esas normas, mejor entenderán que cada ejercicio que hagan en el cole tendrá sus consecuencias.

Premios y gratificaciones

Cuando se pretende incrementar o repetir una respuesta, lo idóneo es aplicar un reforzador, ya que así el niño entenderá que debe reiterarla. Eso sí, no conviene que las recompensas se den con cada éxito o se acostumbrará. Los obsequios deben ser extraordinarios; él ha de entender que su propia satisfacción debería servirle para seguir haciéndolo bien. Lo mejor es aplicar un sistema de premios por entregas durante el curso. Ante una buena actuación, se van consiguiendo puntos que se canjearán por premios al final del trimestre.
Distinguiríamos tres tipos de recompensas:
• Materiales: dinero o algún objeto que desee mucho.
• Afectivos: gestos de cariño, besos, abrazos, halagos...
• Relacionados con la autonomía: puedes dejarle que gestione solo su tiempo libre o el dinero que ha ahorrado durante el curso.
Siempre es mejor alentar con refuerzos afectivos y de autonomía, ya que así fomentaremos su autoestima, su bienestar personal y desarrollaremos a la vez su sentido de la responsabilidad.

¿Y si suspende?

Si las notas llegan con algún que otro “cate”, tu primera reacción será enfadarte y sancionarle. Antes de reaccionar, ten en cuenta que el niño tiene que saber por qué se le castiga, hacerlo justo después de cometer la falta y usar esta medida como último recurso. No es necesario que le castigues para todas las vacaciones sin tele, sin paga y hasta sin postre. Lo más recomendable son las reprimendas, mostrándole claramente tu enfado, y la retirada de privilegios –tiempo de juego, salidas con los amigos...–. Igual que con las recompensas, tu hijo irá obteniendo puntos durante el verano para recuperar los privilegios perdidos en junio.
Los castigos raramente funcionan si no van acompañados de otras medidas. Intentad entender a vuestro hijo, saber por qué no ha estudiado, hablar con el profesor y ayudarle a estudiar durante el verano, aunque no tenga exámenes en septiembre.

Sin comparaciones

Cada familia tiene sus normas por lo que no nos debe preocupar si los demás premian a sus hijos. Nosotros podemos estimularle a nivel afectivo y él no tiene por qué sentirse inferior. Y esto es lo que le repetirás cada vez que intente compararse con sus amigos y compañeros.

Asesoramiento: Aurora Linares, psicóloga y directora de ISEP Clínic Jerez.

 

Laura Jiménez