Cómo solucionar los problemas con las matemáticas en primaria

Pautas para ayudarle

A muchos niños las matemáticas se le "atraviesan", sobre todo cuando empiezan a trabajar con sumas, restas o multiplicaciones. Aquí encontraréis las claves para descubran el secreto de los números. 

 
Niño escribiendo en un libro

¿Tu hijo aún está en los primeros cursos del colegio y ya tiene dificultades con las matemáticas? Aunque no es un gran consuelo, podemos decirte que no es una excepción: casi todos los niños presentan más problemas con esta asignatura que con cualquier otra.

Las dificultades con los números aparecen ya en el primer curso, aunque no llaman la atención hasta el segundo o tercer ciclo, es decir, en los cursos que van de 3º a 6º.

Las habilidades matemáticas que más problemas causan son la resta con llevadas, en 2º; las tablas de multiplicar, en 2º o 3º, y la división por dos cifras, en 4º de Primaria. Y otro ejercicio con el que a menudo tropiezan los niños es la resolución de problemas, en los que tienen que poner en práctica lo que saben en la teoría. De hecho, resolver problemas es más complicado que realizar una operación matemática. Pero hay que tener paciencia: no olvides que averiguar la solución a un problema requiere un pensamiento abstracto que el niño desarrolla poco a poco. 

¿Cómo ayudarle?

  • En clase, el profesor debería enseñar las matemáticas –siempre que pueda– “de forma manipulativa”. Se trata de permitir a los alumnos ver, tocar y palpar las operaciones abstractas. Es lo que hacen en los países asiáticos, donde sus estudiantes, que son famosos por sus habilidades matemáticas, aprenden a sumar o multiplicar usando un ábaco: un cuadro de madera con diez cuerdas paralelas y otras tantas bolas móviles para hacer operaciones aritméticas sencillas. 
  • En cuanto a recurrir a clases particulares, hay que tener en cuenta que el niño puede recibir en ellas la atención individualizada de la que carece en un aula de 25 alumnos. Bastantes colegios organizan clases de apoyo, donde un grupo de pocos estudiantes recibe una atención dirigida a sus dificultades concretas. Entérate si el centro al que acude tu hijo ofrece este tipo de clases
  • Animar al niño siempre es la mejor actitud. Hay que evitar obsesionarse con el nivel académico del niño o compararle con otros, y fijarse más en si ha mejorado en la asignatura o ha superado sus propios resultados, no los de sus compañeros. 
  • Los padres también pueden involucrar a su hijo en el uso de las matemáticas en la vida cotidiana, planteándole problemas sencillos y animándole a realizar cálculos mentales. Por ejemplo, cuando viajéis en coche, puede sumar los números de las matrículas, y si vais al supermercado, pídele que busque el precio más bajo de un producto. Así, además de entrenar sus destrezas matemáticas, se dará cuenta de la utilidad que tienen en su vida.
  • Los juegos de mesa también pueden ser muy eficaces. Los que tienen dados –como la oca o el parchís– ayudan en los primeros estadios del aprendizaje de las matemáticas, especialmente si el niño juega con dos dados, lo que le obliga a realizar sumas con rapidez. Además, los padres pueden idear nuevas reglas: por ejemplo, si se juega con dos dados, al que tenga la cifra mayor se le resta la del menor, o si son dados de dos colores, el rojo resta la cifra del azul, con lo que el niño entra ya en el conocimiento de los números negativos.

Asesoramiento: Antonio Adánez, jefe de estudios del Colegio Público Julián Marías, de Madrid. 

 

Gema Martín