Cómo mejorar la falta de atención del niño despistado

Estrategias para aprender a concentrarse

Con frecuencia los profesores se quejan de déficit de atención o falta de concentración en sus alumnos. Si esta es la causa de las malas notas de tu hijo, puedes ayudarle poniendo en práctica las estrategias siguientes.  

 
niño deberes

Si el profesor de tu hijo sitúa la falta de atención como el origen del bajo rendimiento de tu hijo, es importante que colabores con él para acordar estrategias y desarrollar buenos hábitos que le ayuden a concentrarse. 

¿Por qué no presta atención?

Lo primero es definir con precisión el problema. Los niños se desconcentran de muchas maneras y esto nos ayudará a fijar las metas. 

1. No escucha o no lee las instrucciones hasta el final y no sabe lo que se le pide. En este caso, puede que haya acumulado tal retraso en la adquisición de conocimientos que puede necesitar una ayuda extra.

2. Se precipita en resolver la tarea sin plantearse cómo. Le ayudará poner técnicas de estudio en práctica.

3. Sabe resolver la tarea pero se despista y no termina nunca. Hay que averiguar si el niño no tiene algún pequeño problema emocional que le perturbe: nacimiento de un hermano, mudanza, papá en paro, etc. En cualquier caso, parece que le cuesta sostener la concentración. Hacer  sudokus, colorear mandalas, etc le pueden ayudar.

4. El niño está desmotivado y se aburre en clase. Conviene valorar el origen de la desmotivación y poner remedio: estudiar las relaciones con el profe y los compañeros, darle un apoyo extra en las materias en las que lo necesita, etc. Se deben fijar metas alcanzables y reforzar sus progresos. Aunque el mejor premio para cualquier niño es comprobar la satisfacción de sus padres, los puntos canjeables por pequeños premios pueden ser de ayuda para estimularle en el esfuerzo. 

Ayudas desde casa

Hay varios hábitos fáciles de inculcar en casa y que pueden ayudar al niño.  

A la hora de hacer los deberes:

1. Si a tu hijo le cuesta concentrarse, es importante pedirle ese esfuerzo después de que se haya relajado desgastando energía física. No le pidas hacer los deberes al salir del cole sino después de haber jugado un ratito al aire libre.

2. Acostúmbrale a que repita en voz alta lo que tiene que hacer, como si se diera órdenes a sí mismo. "Tengo que terminar este problema antes de pasar al siguiente. Debo completar esta sumar..."

3. Cuelga papeles con dibujos o mensajes que le recuerden lo que tiene que hacer. 

4. Enséñale a dividir las tareas en pequeños pasos y a evaluar cada uno de ellos. Así, el final le parecerá alcanzable. 

5. Alábale siempre que se muestre más concentrado de lo habitual.

A la hora de jugar:

Hay muchos juegos que favorecen la concentración y la atención. Por ejemplo, los juegos de memory y los juegos de parejas, buscar las diferencias entre dos láminas casi iguales, descubrir un elemento escondido en un dibujo complejo, elegir la respuesta correcta entre varias posibles, hacer una silueta siguiendo puntos numerados, colorear un dibujo construido por espacios numerados, ordenar tarjetas según una secuencia, buscar un objeto siguiendo unas instrucciones o interpretando pistas, etc.

 

Magda Campos