Cómo ayudar a tu hijo si repite curso

¿Un mal necesario?

Las notas de tu hijo no han sido tan buenas cómo esperabas y va a tener que repetir curso. Te contamos cómo debéis afrontar esta situación y comportaros el año siguiente.

 
Niña en clase

Por las malas notas, porque su nivel madurativo le hace ir más atrasado que el resto, porque tiene dificultades para estudiar... Muchos son los motivos por los que un colegio puede recomendar a los padres de un niño que su pequeño repita curso, un episodio que no es cómodo para nadie pero que puede ser fundamental para que tu hijo supere sus dificultades académicas.

Cómo reaccionar

Tanto si estabas advertida –a la luz de las notas de tu hijo y por las advertencias en las tutorías con sus profesores– como si la noticia te ha cogido por sorpresa, es importante mantener una actitud serena y objetiva. Para entender qué es lo que ha ocurrido, lo mejor es dialogar abiertamente con tu hijo, dejándole expresar libremente su opinión al respecto y después, lo antes posible, concertar una cita con su tutor para que aclare los motivos que han visto los profesores para tomar la decisión de que el niño repita.

Lo mejor es que durante el curso siguiente trabajéis conjuntamente para que tu hijo pueda superar las dificultades que este año no le han permitido superar los contenidos curriculares. Ellos sabrán indicarte si hay un problema concreto, como dislexia, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y te recomendarán si es necesario acudir a un experto que os ayude. Si es una cuestión de bajo rendimiento, sin ninguna alteración que lo explique, tendrás que trabajar sobre técnicas de estudio que le ayuden a organizar su tiempo y a sacar el máximo partido de él. También tendrás que ser más estricta sobre el tiempo que debe dedicar al estudio y buscar un modo de motivarle.

Cómo ayudar al niño a superarlo

Repetir es un trago difícil de digerir para muchos niños; sus capacidades se ven puestas en tela de juicio por los padres, los profesores, sus compañeros y él mismo. Además, el futuro se presenta como algo incierto ante él: ¿voy a perder a mis amigos de clase?, ¿volveré a suspender?, ¿se burlarán de mí mis antiguos compañeros?, ¿me tomarán manía los profesores?. La forma de reaccionar de los padres ante la nueva situación es fundamenta. Toma nota de estas claves para afrontarlo:

  • Si los suspensos se deben a una clara falta de trabajo por parte de tu hijo, repréndele e indícale que va a tener que hacer tareas y estudiar durante el verano para ir entrenando de cara al curso siguiente.
  • Sé optimista con el futuro, transmítele que confías en su capacidad para esforzarse y trabajar durante todo el año para superar los objetivos del curso.
  • Tranquilízale respecto a sus amigos diciéndole que seguirá viéndoles fuera de las aulas e insístele en que, además, hará nuevos amigos entre sus compañeros de clase.

¿Y el próximo curso?

Afrontar un nuevo curso escolar repitiendo no es fácil para muchos niños. A la desilusión por no estar con sus amigos se une el hecho de que puede aburrirse al aprender los mismos contenidos que unos meses antes. Mantener unos buenos niveles de motivación es fundamental para que su ánimo no decaiga. Estableced una rutina de deberes, estudio y repaso diario desde el primer día y plantead objetivos a corto y largo plazo que revisaréis con cada boletín de notas. Cuando apruebe, coméntale lo orgullosa que estás de él y lo mucho que ha mejorado y mantén un contacto constante con sus profesores para ver cómo evoluciona.

 

Paula Bermejo