Acoso escolar bajo control

¡Todos se meten conmigo!

¿Tu hijo se siente acosado? Es importante que escuches sus motivos y le manifiestes todo tu apoyo. Tanto si es real como si es imaginario, habrá que tomar medidas.

 
bullying

Síntomas de acoso escolar

¿Cómo saber si vuestro hijo realmente está siendo molestado o es sólo un sentimiento no confirmado por los hechos? Lo primero es escucharle atentamente, manifestando interés y dando valor al asunto. No hay que trivializar con frases como “son cosas de niños”, “ya será menos” o “seguro que tú también pones de tu parte”. Con ello solo conseguiremos que el niño se cierre y deje de confiar en nuestra capacidad para ayudarle. Su forma de expresarse y sus argumentos junto con el conocimiento que vosotros tenéis de su forma de ser, seguramente serán suficientes para discriminar cuánto hay de cierto. No obstante existen una serie de claves que ofrecen pistas de un auténtico acoso:

  •  Dice con frecuencia haber perdido alguna pertenencia.
  •  Trae la ropa o sus objetos personales rotos.
  •  Presenta arañazos o moratones.
  •  Su rendimiento escolar desciende.
  •  Manifiesta rechazo hacia el colegio.
  •  Presenta dificultades para dormir.
  •  Pierde el apetito o come compulsivamente.
  •  Frecuentes cambios de humor: se enfada exageradamente, llora, está irritable,...
  •  Empieza a mojar la cama por las noches.

Es importante saber que no todos los niños se atreven a manifestar que están sufriendo algún tipo de acoso. Por miedo a las consecuencias, por si no son creídos, porque se avergüenzan de no ser capaces de superar la situación por sí mismos o, incluso, por no ser tildados de “chivatos”. Sea cual sea el motivo, hay niños que viven esta angustia en silencio. Cuando se sospeche que el chaval tiene algún tipo de problema es importante que los padres hablen con él inmediatamente, lanzándole el mensaje de que le van a creer y le van a dar todo su apoyo y ayuda para solucionarlo.

La mejor forma de actuar ante un caso de acoso escolar es ponerse en contacto con la dirección del colegio y con el tutor para planificar medidas conjuntas.

Cuando el acoso no es real

En algunas ocasiones el acoso puede ser un sentimiento más que una realidad. Generalmente suele producirse por:

  • Una personalidad insegura. La timidez o la baja autoestima pueden hacer al niño sentirse inseguro. La solución pasa por mejorar la autoestima, evitar el excesivo proteccionismo en la familia y enseñarle habilidades sociales para mejorar sus relaciones.
  • Elevada susceptibilidad y baja tolerancia a la frustración. Esta situación emocional le lleva a interpretaciones exageradas y generalmente malintencionadas de las actitudes de los demás. Estos niños pueden terminar convirtiéndose ellos mismos en agresores al tratar de “defenderse” ante lo que perciben como ataques de los demás. En estos casos la solución estaría en enseñar al niño a aceptar las frustraciones, hacerle responsable de sus propios actos y enseñarle a manejar los conflictos con asertividad.

Para más información: www.stopbullying.es: página creada por la pedagoga Nora Rodríguez, quien también es autora de los libros Stop bullying publicado por RBA y Guerra en las aulas de la editorial Temas de hoy, para informar sobre lo que se puede y no deber hacer para frenar el acoso escolar desde edades tempranas.

Ísar Monzón