¿A favor o en contra de los colegios unisex?

Ventajas e inconvenientes de cada sistema

Se está observando cierta vuelta a la educación diferenciada. Hemos contactado con profesores de ambos sistemas educativos. Aquí los pros y los contras de cada elección. 

 
niño y niña

Desde hace algunos años, la comunidad educativa y los padres discuten sobre lo legítimo de la educación unisex dentro de los valores de una sociedad democrática. Los argumentos en contra y a favor giran en torno a estos temas.

Argumentos a favor de la educación mixta

 Para Gema Aguado, profesora de un centro público y antigua alumna de un colegio de niñas, la educación mixta es fundamental para la formación integral de las personas. Y eso que a ella no le fue nada mal en su escuela sólo para chicas. “Los hombres y las mujeres están juntos en todos los ambientes sociales y profesionales, por eso las aulas de niños y niñas les preparan para una convivencia futura normal”, dice Gema. Además, ayuda a la igualdad entre sexos, reduce la discriminación y favorece el conocimiento mutuo y la convivencia sana sin tabúes. “Si hombres y mujeres van a convivir y trabajar juntos, ¿por qué no van a estudiar juntos?”, concluye esta maestra. 

Los que defienden los colegios con alumnos del mismo sexo

 En España hay cerca de un centenar de colegios con alumnos del mismo sexo a partir de Primaria. Sara López Yuste, que trabaja en uno de ellos, el Colegio Fuenllana para niñas, asegura que este tipo de educación es beneficiosa para los alumnos por varias razones. “En primer lugar, tiene en cuenta las diferencias en los aprendizajes entre niños y niñas, que vienen dadas porque los ritmos de maduración cognitiva son diferentes, [el de los varones es más lento] y porque los niños tienen pensamientos deductivos [van de lo general a lo particular] y las niñas, inductivos [razonan desde lo particular para llegar a lo general]”, argumenta Sara. Gracias a esta forma de educar, el rendimiento académico es más alto. Otros beneficios son que la educación diferenciada atiende a la formación integral de la persona y mejora el proceso de socialización de los alumnos, “porque pueden ser ellos mismos y se relacionan de una manera más relajada”. Además, según dice, los profesores –que son del mismo sexo– pueden ocuparse de su orientación personal con más facilidad para lograr un diálogo natural.

Algunos colegios de educación diferenciada son el Tajamar, de chicos, en Madrid; el Montespino, de niñas, en La Coruña, o el Canigó, de chicas, en Barcelona. 

 

Gema Martín




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