Juegos para aprender a leer la hora

Enséñale a usar un reloj

El niño es capaz de entender el concepto de hora hacia los siete años. A esta edad, ya le podrás enseñar a leer la hora con los juegos que te proponemos. 

 
niño con reloj

Antes de saber leer la hora, hay que saber contar. Si no se conocen los números y si no se comprende que mantienen un orden invariable y creciente, que hace que el 1 siempre esté antes del 2 y después venga el 3 y que a su vez ese orden implica crecimiento, es decir que 4 es más que 3 y menos que 5, el niño no podrá aprender a leer la hora. Para fortalecer este conocimiento del número son buenos todos los juegos relacionados con contar, juntar números con cantidades, identificar números escritos, igualar cantidades, etc.

Su primer reloj 

Para comprender cómo funciona “el tiempo” es preferible que su primer reloj, en vez de horas, marque acontecimientos: en una gran esfera de cartón dibujad escenas del día a día (un niño levantándose, desayunando, yendo al colegio...). Después, recortad unas manecillas y sujetadlas en el centro. Así tendrá un reloj en el que podrá ir marcando el transcurso del día.

También es aconsejable poner un reloj en su habitación, con grandes números que pueda identificar fácilmente. Explícale cómo se mueven las manecillas y cómo la más corta marca las horas y la larga los minutos. Si el reloj es de doble esfera -una marca las horas y la otra los minutos- le resultará más fácil entender el concepto. Poco a poco se irá habituando a este instrumento del que pronto no podrá prescindir.

Juegos para entender el paso del tiempo

Entender los conceptos de temporalidad no es sencillo para un niño pequeño. Si le prometes que "Mañana, iremos al cine", no te sorprendas si te pregunta al día siguiente: "Mamá, ¿hoy es mañana?". A lo largo de su vida el niño ha tenido oportunidad de ver cómo los días transcurren según una secuencia temporal (levantarse, ir al cole, comer...), que se repite día tras día. También ha visto que existían secuencias más largas: con cinco años conoce los días de la semana y con seis las estaciones del año. No obstante, para organizar todo ese conocimiento interior es aconsejable practicar con él juegos de temporalidad, como ordenar una serie de viñetas para crear una historia. Podéis empezar por series cortas, por ejemplo de tres viñetas, y aumentar la dificultad a medida que el pequeño va comprendiendo la mecánica del juego.

Ísar Monzón