La educación sexual y la edad del niño

Procede por etapas

Tu hijo no te hará las mismas preguntas sobre sexo a los 3 que a los 8 años. Tampoco se interesará de la misma manera por los niños del otro sexo. Atenta a las etapas de su desarrollo sexual.

 

La educación sexual no escapa a las características de cualquier proceso formativo: se produce en el tiempo y la información que le debemos transmitir ha de corresponder a su edad. Aquí tienes las etapas más importantes que marcan su curiosidad por el sexo y las preguntas que se suelen formular.

De 3 a 5 años: es la etapa de la identificación sexual por excelencia. El interés por su cuerpo y por las diferencias entre niños y niñas centran su atención. Este interés se manifiesta en juegos exploratorios y preguntas como ¿porqué Marta no tiene colita? ¿de dónde vienen los niños? ¿entonces yo estuve en tu barriga?... ¿y qué hacía allí? son también preguntas comunes. Le encantará conocer esa relación tan especial entre mamá y él. Conviene responder estrictamente a su pregunta, de forma simple y sin entrar en explicaciones. "Los niños vienen de la barriga de su mamá".

De 5 a 10 años: el origen de la vida deja de preocuparle tanto. Va perdiendo el interés por su cuerpo. Busca la compañía de los niños de su propio sexo -es la etapa de “los niños con los niños y las niñas con las niñas”-  pero querrá profundizar en algunos aspectos que ya te había planteado, ahora sus preguntas serán más complejas: “si los niños viene de la barriga de mamá ¿cómo han llegado hasta ahí?” "De dónde salen los bebés? Es el momento de darle explicaciones algo más complejas cuando formula sus preguntas y de crear un ambiente de confianza. En la adolescencia, los padres dejarán de ser los primeros informadores en esta materia y es importante preparar el terreno.

De 10 a 13 años: entran en la etapa preadolescente y empiezan a producirse los primeros cambios en su cuerpo. Tendrán muchas dudas que es importante aclarar para evitar inseguridades. Si no te hace preguntas debéis ser vosotros quienes deis el primer paso para dejar claros aspectos como la menstruación, las poluciones nocturnas y los cambios que se van a producir. ¿Cómo es el primer beso?, ¿cómo se quedan embarazadas las mujeres ?, ¿cuál es el tamaño normal del pene?, ¿cuándo puedo tener novio? son algunas de las preguntas que te tocará responder en esta etapa. Si te falta seguridad, existen excelentes libros que te ayudarán.

De 13 en adelante: si has sido capaz de crear en torno al sexo un clima de naturalidad y claridad, tu hijo tendrá la suficiente confianza, en esta díficil etapa que es la adolescencia, para hablar contigo de temas que es muy importante que tengan claros: el uso de anticonceptivos, las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados

Mucho más que sexo

No debes olvidar que la educación sexual implica mucho más que el simple hecho de proporcionarle a tu hijo la información sobre la fisiología de la reproducción. Una correcta educación sexual va mucho más allá. Una cosa es que tú contestes preguntas y otra diferente es la orientación que le quieres dar, encaminado a instruirle en una serie de valores. Hay que ser coherentes y homogéneos, tanto en el entorno familiar como en el centro educativo, para evitar problemas de asimilación y de socialización. Es importante incidir mucho en que las relaciones sexuales tienen que ver con los afectos: aprovecha situaciones que vayan surgiendo para dejarle clara la relación del sexo y el afecto, cuando veáis una película, cuando vea que papá y mamá se besan y se abrazan, cuando te pregunte por qué la gente se casa o tiene novio, por qué los mayores se besan...

 

Asesoramiento: M.ª Victoria del Barrio, profesora de la Facultad de Psicología en el departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la UNED.

 

Beatriz García