Qué hacer si el niño vuelve a mojar la cama

Enuresis secundaria

¿Qué hacer si después de dormir sin pañal, tu hijo vuelve a mojar la cama? Te explicamos cómo debes actuar ante estos escapes de pis tan desconcertantes.

 
Niño durmiendo

Hacía más de 6 meses que controlaba el pis tanto por el día como por la noche, pero ahora vuelve a sufrir escapes de vez en cuando. ¿Qué le ocurre? ¿Por qué esta vuelta atrás tan frustrante para él y tan incómoda para ti?

Un paso para atrás

Se trata de una regresión en su desarrollo, es decir, de perder un hito que ya había alcanzado. En este caso, el retroceso se denomina enuresis secundaria ya que se centra en los niños que ya habían presentado un dominio de la micción durante al menos medio año y, posteriormente, lo vuelven a perder. La enuresis primaria se refiere a los niños de más de 5 años de edad que aún no han conseguido el control de los esfínteres. La diferencia es importante porque las razones que explican una y otra no son las mismas. Así, en la enuresis primaria, la falta de control se debe normalmente a un retraso madurativo del niño, pero en la secundaria es necesario investigar un poco más. Consulta con su pediatra para descartar cualquier signo de patología orgánica –así, una infección urinaria puede manifestarse entre otros síntomas con micciones involuntarias-. Descartados estos, solo queda pensar en un problema de carácter psicológico. A veces, el origen es evidente –el divorcio de sus padres, la llegada de un hermanito o la pérdida u hospitalización de algún familiar muy cercano-. Otras, está más escondido –la amenaza de algún compañero de clase, una profesora con la que no se entiende-. Pero, en definitiva, estos escapes de pis no son más que la demostración de que tu hijo está pasando por una situación de estrés y necesita ayuda

Vuestra actitud lo es todo

Ante todo, deberíais analizar lo que está ocurriendo. Preguntadle sobre lo que le angustia y pensad en los cambios que ha habido recientemente en su vida –de colegio, de casa o en familia-; observad si la enuresis es diurna o nocturna –si es diurna suele ser una llamada de atención por la llegada de un hermano, por ejemplo- y si solo es ocasional, deberíais quitarle importancia, para no convertirla en recurrente.

Una vez que localicéis el origen del problema, deberíais ofrecerle todo vuestro apoyo para solucionarlo. Comprobaréis que, eliminada la fuente de angustia, los escapes irán cediendo.

Asesoramiento: Paloma Méndez de Miguel, responsable del área de Psicología Infantil del Centro Activa Psicología de Madrid.

 


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