¿Pesadillas o terrores nocturnos?

Cómo hacer la diferencia

Las pesadillas y los terrores nocturnos son frecuentes a lo largo de la infancia. Ambos ocurren durante el sueño pero son fenómenos distintos que reclaman respuestas diferentes por parte de los padres.

 
niña con miedo

Tanto las pesadillas como los terrores nocturnos crean angustia en el niño pero se manifiestan de forma distinta y sus consecuencias en el niños son distintas. Éstos son los criterios para diferenciarlos:

1. Cuándo ocurren

Las pesadillas ocurren en la segunda mitad de la noche; los terrores nocturnos al comienzo.

2. La duración

Las pesadillas duran pocos minutos, los terrores nocturnos entre 5 y 30 minutos.

3. La actitud del niño

Con las pesadillas, el niño se despierta atemorizado y con signos de ansiedad. Los terrores nocturnos le provocan signos elevados de angustia. Puede tener los ojos abiertos y levantarse; sin embargo, está totalmente dormido.

4. Su respuesta ante la presencia de los padres

Si tiene pesadillas, la presencia de los padres disminuye la sensación de temor y ayuda al niño a tranquilizarse. Con terrores nocturnos, la intervención de los padres no tiene ningún efecto porque el niño sigue dormido. Si se le despierta durante el proceso, lo único que se logra es desconcertarle.

5. El relato

El niño puede relatar su pesadilla pero no se acuerda de haber padecido terror nocturno.

6. Volver a dormir

Tras una pesadilla, el pequeño tiene miedo de volverse a dormir o de quedarse solo. En caso de terror nocturno, el pequeño vuelve al estado normal de sueño.  

 

Magda Campos