Miedo a la oscuridad

Pasos para vencerlo

El miedo a la oscuridad aparece a la hora de dormir e impide al niño a conciliar el sueño.

 
Oscuridad

El miedo a la oscuridad, que acostumbra a durar hasta los 5 años o más y es el equivalente al miedo a la soledad, es difícilmente soportable por el niño. Sin embargo, él mismo será capaz de crear mecanismos para superarlo: conjuros mágicos, el osito de peluche o cualquier objeto de apego que actúe a modo de ángel de la guarda, rituales… Conviene observar que esta conducta no se vuelva compulsiva en el niño y le domine.

¿Qué le produce temor?

En general, es la propia mente del niño la que crea ese peligro irreal. Cuando le preguntas qué tiene la oscuridad para que la tema, ni sabe responder y acude a explicaciones sobre ruidos extraños, seres imaginarios o incluso posibles visitas como la de los ladrones. Unos temores surgen de su imaginación y otros están más relacionados con la información que recibe a través de la televisión, comentarios de los adultos o amenazas de los propios padres. Por eso, es tan importante, que los juegos o los programas de televisión que vean estén controlados por los padres.

En cuanto a las amenazas de los progenitores, frases como “si no comes, vendrá el hombre del saco a por ti” o amenazarle con el “cuarto oscuro”, son conductas erróneas que solo consiguen eliminar la estrecha línea que separa el miedo de la fobia.

Ayúdale a controlar su miedo

El niño con miedo a la oscuridad no quiere dormir solo e inventa mil excusas. Los padres tienen que tranquilizarle y explicarle lo irracional de ese recelo. Compra una lamparita o un piloto para que la claridad no le impida dormir y permítele que se acueste con todos los juguete que quiera. Ser intransigente solo aumentará su ansiedad cuando se acerque la hora de dormir. Sin embargo, si la fobia es muy intensa, interfiere en el desarrollo de una conducta estable y es recomendable acudir al psicólogo.

Asesoramiento: Guía práctica de la Salud y Psicología de los niños, del doctor Paulino Castells. Ed. Planeta.